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4 de Julio de 2008
En la
entrevista que con toda oportunidad le hiciste ayer al senador priísta Manlio
Fabio Beltrones, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado,
reconoció la existencia de un documento que revela que se le ha investigado.
El
mismo Beltrones, conocedor del asunto, reconoce que las características del
documento muestran un origen gubernamental.
Pero,
con su habitual sagacidad, el senador anuncia que ya hace sus propias
investigaciones, pues no está seguro que la investigación la haya realizado
necesariamente el Cisen.
Manlio Fabio tiene experiencia y sin duda averiguará la verdad. Y, como
dicen los abogados, cuando la averigüe, obrará en consecuencia.
Destaca, sin embargo, el contenido del documento. El senador lo califica
de información basura, con lo cual de alguna manera nos revela que contiene
calumnias y maledicencias, más que información dura. Muestra de que el
propósito era montar una campaña de descalificaciones.
No
pienso que el senador sea un aliado incondicional del Presidente Calderón. Más
bien pienso que Beltrones, como la mayoría de los priístas, ha actuado como una
oposición responsable, una que busca construir, no sólo destruir.
Por
eso sería un error muy grave que cualquier instancia gubernamental se
involucrara en una guerra sucia contra el senador Beltrones.
Este
lance, sin embargo, demuestra la sagacidad política de Beltrones. Al hacer
público su conocimiento del documento, su charla con el Secretario de
Gobernación y su propósito de investigar por su cuenta, ha parado en seco la
campaña de descalificaciones que se preparaba en contra suya.
¿Quién? Quien sabe. Hasta podría pensarse en fuego amigo.
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