Café Político

 

 

Educación pública: “Había una vez…”
Morena: ¿dejan a cada uno con su agenda?
Recortan dinero a organismos autónomos

   Intensa la discusión en la Cámara de Diputados por las leyes secundaria de la reforma educativa lopezobradorista. La oposición con la “toma de tribuna” sólo retrasa el inevitable triunfo de la mayoría.

   Más allá de los debates ideológicos y políticos, es riesgoso que la intensidad del debate ideológico desestima la trascendencia de la calidad en la educación pública, pues sin ella, todo será inútil.

   Sería una tragedia que en un futuro cercano se llegara a hablar como en los cuentos: “había una vez calidad en la educación pública, tanta calidad que hasta finales del siglo 20 las élites políticas, sociales y empresariales de la República egresaron de escuelas públicas”.

 

 

¿Aguanta la democracia la ciudadana orfandad?
Capitalizó la CNTE las promesas de campaña
Iguala, no quieren justicia, quieren venganza

   La contundente votación de las elecciones presidenciales aturdió a la oposición y ensoberbeció a las izquierdas que por tanto tiempo anhelaron conquistar el poder, pero también implica un riesgo para la democracia que construimos.

   Por ahora, las realidades políticas mantienen muy disminuidos a los partidos de oposición, cuya credibilidad socavaron los triunfadores y sus aliados durante casi dos décadas.

   Aunque lo nieguen, los ganadores tienen que reconocer que cuando menos el 40 por ciento de los votantes no está a su favor, esa porción del electorado se queda en la orfandad, si no se fortalecen los partidos de oposición. Y surge la pregunta: ¿sobrevivirá la democracia mexicana a esa orfandad?

 

 

T-MEC: México tendrá que ceder más
Quedará mocha la revocación de mandato
Ley de amnistía, el diablo está en los detalles 

   Ayer hizo un exhorto el Vicepresidente norteamericano Mike Pence para que su Congreso apruebe el T-MEC suscrito con México y Canadá, pero ha quedado claro que a México le pedirán más concesiones.

   Como lo publicó El Economista, la mayoría demócrata no llevará a votación el tratado, a menos que México acepte establecer un mecanismo para que sus inspectores laborales vigilen que las empresas mexicanas cumplan con la ley laboral mexicana.

   Le dirán a la cancillería: “Acepten que nuestros inspectores recorriendo sus empresas. ¿Qué les cuesta? Aceptaron a nuestros inspectores agrícolas en Michoacán porque les interesa vendernos aguacate. ¿No les interesa el T-MEC?” Y habrán dado una vuelta más a la tuerca.