Café Político

 

 

Nada detiene el blitzkrieg presidencial
¿Dejarán ir a Santiago Nieto Castillo?
Nitrogenados, afable justicia y gracia

   La alemana táctica “blitzkrieg” de la Segunda Guerra Mundial, es una versión de una guerra relámpago que concentraba en un frente angosto todas las armas ofensivas y causaba conmoción y desorganización de las líneas enemigas.

   Una auténtica “blitzkrieg” fue el arranque hace semanas de la campaña electoral el Presidente Andrés Manuel López Obrador concentrado en el frente anticorrupción. No perderá la iniciativa ni siquiera por la polémica del affaire Toledo.

   Primero produjo la acusación contra exfuncionarios de la Policía Federal y remató con una astuta provocación y envió los reflectores a una mediáticamente rentable confrontación con el expresidente Felipe Calderón.

 

 

Tiendas, alimentos sanos, ¿a fuerza?
Anticorrupción, el tema, no Toledo
¿Habrá paz “narca” en Guanajuato?

   “Podemos empezar a trabajar con las tiendas de conveniencia, con leyes mas duras y obligarlas a vender frutas frescas, compradas a productores”, propuso Ruy López Ridaura, del centro de programas preventivos y control de enfermedades de la SSA.

   A su vez, el subsecretario Hugo López Gatell advirtió que no están contra la IP, pero que los intereses públicos, incluida la salud, no pueden supeditarse a pequeños grupos de interés que amasan grandes riquezas, utilizando la riqueza y los bienes públicos.

   Para reflexionar lo dicho el pasado sábado, pues las propuestas para preservar la salud pública -y perdón por la díscola observación- no parecen serias, parecen una provocación, muy adecuada a estos tiempos de “bulla electoral”.

 

 

Son Gobierno, ya no son movimiento
SSA: gris horizonte forzó a conciliar
¿Restituirán las tierras a los yaquis?

   “En el gabinete hay discrepancias, no hay pensamiento único, hay libertad para que todos opinen, yo soy el que al final decide”, dijo el Presidente Andrés Manuel López Obrador en reacción a las descalificaciones de su subordinado Víctor Manuel Toledo.

   Una fórmula eficaz, sin duda, para la conducción de la variopinta coalición formada por el Presidente al fundar el movimiento de Morena, pero esa variopinta coalición, quieran o no, dejó de ser movimiento cuando se hizo Gobierno.

   Orden y rumbo exigen las mejores democracias. Lo exige una nación de casi 129 millones de habitantes. Frivolidad política dejar correr las ambiciones y el desorden, cuando México enfrenta dos crisis: la sanitaria y la económica, las peores del siglo.