Comentario con López-Dóriga

Nosotros entramos en pánico

   Si el Presidente está nervioso, nosotros entramos en pánico, me dijo alguna vez un próspero empresario.

   Entonces, Joaquín, nadie espere que el Presidente López Obrador se muestre nervioso por la tormenta financiera desatada por la nueva guerra del petróleo y por el coronavirus.

   Confiemos en que tomarán medidas para que la crisis haga el menor daño posible a las finanzas públicas y a la economía real, la de los ciudadanos de a pie.

   Esta es una prueba para el Gobierno de la República. Una crisis cuyas variables están fuera de su control, crisis que, como en el pasado, deben sortear con temple, talento y sentido común, para paliar sus efectos, porque contra estas crisis no hay retórica que valga.