Comentario con López-Dóriga

Se debe cuidar

  Las escenas de la noche del domingo, desde que Andrés Manuel López Obrador salió de su casa de campaña al Zócalo son la mejor prueba de su arrolladora popularidad, gracias a la cual Morena se convierte en el partido hegemónico.

  Igual esta mañana, Joaquín, la gente, alegre, lo rodea con tanto entusiasmo que al llegar a Palacio Nacional pidió a los medios “no me apachurren”.

  Uno entiende que la campaña terminó apenas hace dos días, y persisten conductas, pero ya no hablamos de un candidato, hablamos del próximo Presidente.

  Me preocupa verlo circular en su vehículo esta mañana, enfrentando en algunos tramos la lentitud del tráfico.

  ¡Qué bueno que padezca como cualquier ciudadano! Pero ya no es cualquier ciudadano, es el próximo Presidente de México, y los riesgos ya no son personales, porque ya no es cualquier persona.

  Qué bueno que quiera ser congruente con su conducta como candidato, pero ya no es candidato, acabó la campaña, ¿ya pensó en las terribles consecuencias políticas y sociales que habría si algo le ocurre al próximo Presidente de México?