Aferrados

  La ecuación diseñada por aquellos a quienes Roy llama los antisistema fue alterada el pasado domingo.

  Si los recuentos del miércoles confirman las cifras del programa de resultados preliminares, a gritos y sombrerazos, el PRI retuvo los gobiernos del Estado de México y Coahuila.

  Dicen que el dinero dominó las elecciones. Por favor, así ha sido siempre.

  Vienen las impugnaciones y llegarán hasta el tribunal electoral del poder judicial de la federación. El sistema está diseñado para encauzar legalmente las reclamaciones.

  La narrativa de los perdedores es añeja, huele a lenguaje del siglo pasado.

  Preocupan los reclamos a las autoridades electorales.

  Todos buscaron darle la vuelta a la ley y ahora reclaman que las autoridades electorales no se los hayan impedido.

  En el México real, para la mayoría de los ciudadanos ya pasó la elección. La vida sigue. En el mejor de los casos se enterarán de las cosas por los noticieros.

  Sólo los aferrados que, afortunadamente son pocos, seguirán gritando durante los siguientes dos meses. Ni modo, Joaquín, así es nuestra democracia.