Vías legales

  Con su habitual elocuencia, Andrés Manuel López Obrador rechaza los resultados de las elecciones del Estado de México.

  Aunque las declaraciones, las descalificaciones y los exabruptos de los actores políticos sean una bendición mediática, serenémonos.

  Hasta hoy, el señor López Obrador y sus partidarios sólo han lanzado descalificaciones a las elecciones mexiquenses, no han convocado a manifestaciones ni bloqueos.

  Quieren una rigurosa revisión de las actas de votación, un recuento, acta por acta. Los arropa una cofradía que, desilusionada, teme que ese recuento le dé el triunfo al PRI. Cada quien sus penas.

  Las instituciones electorales se instituyeron para resolver los conflictos políticos por la vía jurídica y no mediante la violencia.

  Hasta hoy no se le puede acusar de reclamaciones violenta, ya que utiliza los recursos legales y las vías institucionales para recusar una elección, pues bien sabe que cualquier violencia le perjudicaría.

  La vía legal es su derecho, eso es lo que cuenta, no las declaraciones virulentas ni los insultos que intercambie con sus adversarios. Ojalá así siga, por su bien y por el nuestro.