Hay que probar

  A un año dieciocho días de la elección presidencial, el desencanto lleva a muchos de la opinión publicada a alinearse con los partidos que alegan fraude en las elecciones de Coahuila y del Estado de México.

  Las declaraciones suman horas en los medios electrónicos y resmas de papel en los medios impresos.

  No descarto irregularidades, pero una cosa es hacer conjeturas y otra es probarlas ante la autoridad electoral. Y aún no las presentan.

  Para eso contamos con un entramado institucional que canaliza los conflictos electorales por la vía jurídica, para que no haya violencia. ¿Se judicializa la política electoral? Sí, pero ¿acaso preferimos los desórdenes callejeros?

  Además, a un año de las elecciones presidenciales, bien harían los partidos en no insultar a los votantes, a los mismos a quienes pedirán su apoyo dentro de pocos meses o a los ciudadanos que estarán en las casillas en 2019.

  Sólo les recordamos el consejo de don Raúl Trejo Delarbre: cada voto emitido de acuerdo a las reglas vale lo mismo, aunque no nos gusten los votos de todos los ciudadanos.