Disimulan su responsabilidad

  Ayer hablamos de horas y resmas de declaraciones sobre los resultados de las elecciones de gobernadores del pasado domingo 4 de junio.

  A uno no le alcanzaría la vida para leerlas todas.

  La mayoría lanzan no críticas, sino dardos envenenados sobre el Instituto Nacional Electoral por el desempeño de los institutos estatales durante las campañas electorales.

  Por salud mental solo escuchemos a quienes, por sus experiencias, sí saben de temas electorales.

  Son aquellos que advierten que en elecciones cerradas la ley es insuficiente. Y que eso debe corregirse.

  Ah, pero los críticos culpan al INE, olvidando que, como servidores públicos, los consejeros del INE sólo pueden hacer lo que la ley les autoriza. No es cosa de contentillo, sino de respetar la ley.

  Las insuficiencias de la ley no son culpa del INE, sino de quienes impusieron la reforma electoral de 2014, amenazando con no aprobar la reforma energética.

  Los partidos son los culpables de las fallas. Acusan al INE para disimular su responsabilidad por la actual ley electoral.

  Como aquellos rateros que gritan: ¡al ladrón, al ladrón!