Comentario con López-Dóriga

Sentados en el hormiguero

  Decía Confucio que cualquiera puede equivocarse y sentarse sobre un hormiguero, pero también que sólo un necio se queda sentado sobre él.

  Lo menciono porque el próximo sábado se reúne el Consejo Nacional del PAN, para discutir qué hacer después de la derrota sufrida en la elección presidencial y para decidir cómo renovar su dirección nacional.

  La derrota, como siempre, es huérfana, pero cuando menos hay que reconocer los errores cometidos, a lo cual, tal parece no están dispuestos Ricardo Anaya y sus aliados.

  Quieren aprovechar que antes de la campaña presidencial se apoderaron del control de la mayoría de las dirigencias estatales, lo cual, si bien sirvió para la candidatura, no les sirvió de nada para la elección.

  Anaya y sus aliados culpan a todos, propios y extraños, por la derrota, y en esa ruta se niegan a ceder el control del PAN. Lo único que lograrán es que el efecto de la derrota electoral termine por hacer trizas al partido.

  Parece, Joaquín, que el PAN, Anaya y sus aliados prefieren seguir sentados en el hormiguero.