La transcripción

  Humberto Romero, quien fuera secretario particular del Presidente Adolfo López Mateos, me contó que muchas veces el presidente le decía que había dormido mal. ¿Por qué, señor Presidente? Le preguntaba Romero. Por qué hoy recibo al embajador de Estados Unidos. Entonces eran los embajadores quienes exigían y presionaban. Para defender intereses económicos o por la relación con Cuba.

  Hoy, por su interés electoral, el Presidente de Estados Unidos presiona directamente, según la transcripción publicada del Washington Post de una de las primeras charlas de Trump con el Presidente de México.

  Revela el primitivo estilo del Presidente Trump y explica las dificultades que tiene en las relaciones con los mandatarios de otras naciones.

  Pero también muestra que, sin perder la compostura, el Presidente Peña Nieto no cedió a las presiones. La diferencia fue que el Presidente Peña Nieto utilizó el lenguaje diplomático, un lenguaje que, cuando se quiere, puede ser duro y firme.

  Es el único lenguaje posible, Joaquín, pues importa la relación con Estados Unidos y no se va a echar a perder por un arrebato emocional.