Comentario con López-Dóriga

Ni nos ven ni nos oyen

   Ha habido intensas discusiones en los medios por las consultas ciudadanas del Presidente Electo, se critica su eventual ilegalidad y, con razón, se afirma que son meras simulaciones para arropar decisiones ya tomadas.

   Pero también, Joaquín, he escuchado algunos feligreses de Morena. Están felices, porque, dicen, es la primera vez que se les pregunta si quieren que el gobierno haga o deje de hacer algo.

   Esa es la mejor prueba de que no importa lo que critiquemos, ni si tenemos o no razón, pues los feligreses de Morena, para citar un clásico del siglo pasado, ni nos ven, ni nos oyen.

   También he escuchado como aceptamos como hechos, aunque no haya pruebas, las acusaciones de los narcos que atestiguan en el juicio del Chapo en Brooklyn contra altos funcionarios y hasta contra mandatarios y exmandatarios.

   Reconozco la lógica de quienes creen que seguramente son ciertas, pero, confieso, Joaquín que me entristece ver con qué facilidad nos autoflagelamos.

   Será la edad, no lo sé, pero, aunque me indignan la corrupción, la desigualdad y la pobreza, nunca, jamás me he avergonzado de mi Patria.