Comentario con López-Dóriga

La terca realidad

   Es innegable que fue lenta la reacción del equipo económico del Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador ante lo que periodísticamente se llamó “vendaval de desconfianza” que sacudió a la paridad peso dólar y provocó descapitalización de importantes empresas en la Bolsa de Valores.

   El inminente Secretario de Hacienda Carlos Urzúa salió a intentar calmar la agitación de las fuerzas económicas, alarmadas por las picolargadas de legisladores de Morena y del Partido del Trabajo, que están fuera de control.

  En la conferencia empezó el señor Urzua con el anuncio de que Gerardo Esquivel, hasta ayer designado subsecretario de Egresos, se iría a llenar la vacante en el Banco de México.

   Para convencer de que no se permitirá que nada altere la estabilidad económica y financiera hubo de reconocer que el Presidente Peña Nieto les entrega finanzas públicas sanas y con fundamentos sólidos.

   Con la urgencia de tranquilizar a los inversionistas, el equipo económico tuvo que reconocer que siempre fue falso el argumento de campaña de que las finanzas de la República estaban en bancarrota. Ah, la implacable realidad, tan terca.