Ya lo perdimos

   Por supuesto que tienen razón quienes aseguran que es muy pronto para saber las consecuencias que tendrá la renuncia al PAN de la señora Margarita Zavala.

   Mientras son peras y son manzanas, hoy hizo un tour de medios el dirigente del PAN Ricardo Anaya.

  Con cartelones buscó demostrar varias cosas. Primero que la renuncia de Margarita, aunque es apenas un rasguño al PAN es una intriga del PRI contra él, contra Anaya, porque, dijo los priístas están temerosos de la fortaleza del Frente.

  En un intento de autocrítica, dijo lamentar no haber convencido a la señora Zavala de esperar a los tiempos legales.

  Eso sí, una y otra vez en las entrevistas destapó a José Antonio Meade como el candidato priísta a la Presidencia.

   Aseguró que la conspiración priísta es en contra suya.  Por eso, además del destape, dedicó la mayor parte del tiempo a defender su imagen personal de las intrigas priístas.

  De alguna manera hizo una interesante definición. Si lo atacan a él, atacan al Frente y atacan al PAN. A mí, Joaquín, me sonó como Luis XIV.