Comentario con López-Dóriga

No se atreven

   Con la suspensión, al menos presupuestal, de los programas de estancias infantiles y para mujeres violentadas, se prueba que nadie les ha dicho que los dos programas no suplantan al Estado, como dijo Porfirio Muñoz Ledo, lo complementan y le ahorran recursos.

   La explicación es tan sencilla como dar el ejemplo de la subrogación de ciertos tratamientos costosos y especializados que hace el sector salud. La hemodiálisis, por ejemplo. Al subrogar el servicio, se ahorran plazas sindicales, compra y mantenimiento de equipo, alquiler o compra de locales.

   Igual con las estancias infantiles y el programa para mujeres violentadas. El Estado no tiene que pagar a personal especializado, ni alquilar o compra y mantener locales especializados. Todo lo paga con el subsidio que entrega.

   ¿Cómo evitar corrupción? Para eso son las reglas de operación y personal que supervise.

   Parecen no entenderlo muchos colaboradores del Presidente López Obrador, o no se atreven a darle una explicación que sería interpretada como una contradicción.

   Mal andamos cuando los colaboradores del Presidente no entienden que hablarle con franqueza al jefe también es una forma de lealtad.