Comentario con López-Dóriga

La reforma laboral es solo el pretexto

   Es natural que desde hace cuatro años nos indignamos por las majaderías del Presidente de Estados Unidos, pues desde que era candidato habla mal de México y de los mexicanos.

   Ahora México, luego de firmar el tratado comercial renovado, debe soportar las exigencias de la lideresa de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi. Dice que vigilarán estrechamente al Congreso mexicano y al Poder Ejecutivo de la República, para que redacten bien la reforma laboral y la apliquen bien, como ellos quieren.

   Curioso que la única respuesta a este amago a la soberanía la dio Carlos Garza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial. Dijo que Washington busca limitar la competitividad de las empresas mexicana.

   Entiendo que si queremos la aprobación del tratado comercial los funcionarios mexicanos deban ser prudentes.

   Pero, no soy funcionario, Joaquín, y a mi edad ya se me dificulta ponerme de rodillas hasta en la Basílica.