Comentario con López-Dóriga

Abrir la puerta a los abusos

   Uno de los factores para el malhumor social que produjo los resultados electorales del año pasado fue, sin duda, el hartazgo ante la corrupción.

   Por eso nadie puede oponerse a que sean sometidos a juicio los presuntos responsables de actos de corrupción.

   Creo, sin embargo, que las autoridades están obligadas a respetar las reglas del debido proceso que son la garantía de una justicia imparcial.

   Llama la atención que ayer haya declarado un funcionario federal que las reglas cambian cuando de casos de corrupción se trata. Con todo respeto, creo que las garantías del debido no admiten excepciones.

   Si empezamos con excepciones abrimos la puerta para los abusos de autoridad y, creo, que no queremos eso, porque si hoy se violen las garantías de un ex funcionario, mañana pueden violarse las de cualquier ciudadano…