Comentario con López-Dóriga

Se mina la confianza de inversionistas

   En la gira presidencial del pasado fin de semana, el Presidente López Obrador ofreció a una comunidad de Puebla desviar la ruta del gasoducto a punto de terminarse, para que no pasara por tierras consideradas sagradas por la comunidad.

   Parece una anécdota más. No lo es, Joaquín. El tema tiene efectos colaterales. Si la desviación la paga la empresa o la paga el gobierno, de todas maneras, se mina la confianza de los inversionistas, que buscan certeza.

   Políticamente puede ser un tema incómodo, por decir lo menos, pues alentará a tantas comunidades que no quieren obras en sus tierras.

   Aunque el costo de desviaciones lo pagara el gobierno, Joaquín, me temo que no habrá dinero que le alcance.