Café Político

 

 

Elecciones: ¿qué trama el Gobierno?
Austeridad, el caldo y las albóndigas
Históricamente, relación riesgosa y difícil

   Ya hicieron en Palacio Nacional una práctica cotidiana la machacante repetición de las falacias sobre el sistema electoral y sobre los organismos que organizan y juzgan las elecciones.

   Los organismos electorales organizan las elecciones, el tribunal electoral juzga su legalidad, pero, aunque en Palacio Nacional no lo crean, desde 1997 son los ciudadanos quienes reciben y cuentan los votos.

   Falso que hasta 2018 hubo elecciones libres. Groseramente se insulta a los cientos de miles de ciudadanos que aceptan ser funcionarios de casilla. Si el gobierno machaca con la tesis del fraude, es augurio de que algo traman, sí, pero desde el gobierno.

 

 

Lozoya, útil atajo para estar en la boleta
Pureza ideológica de servidores públicos
Los indomables briefings de la Casa Blanca

   Antes que Ricardo Monreal percibiera cómo pesará la ausencia del Presidente en la boleta de las elecciones de 2021, el Presidente tenía su diagnóstico y su estrategia. Por eso ordenó negociar con Emilio Lozoya, el exdirector de Pemex.

   Lo de menos es el juicio, pues se proponen juzgar a los acusados de corrupción en “el tribunal ciudadano”, donde todo se vale, donde no hay que probar, sólo estigmatizar a los corruptos, para que aprendan.

   Así, como testigo protegido, Lozoya “cantará” de los cómos y los quiénes de la corrupción peñista y, con la mañanera narrativa anticorrupción del Presidente López Obrador, hará que éste influya en la elección, sin estar en la boleta. Muy buen atajo.

 

 

Washington: la suerte está echada
Monreal se une a los simplificadores
Sí hay política racional, Manlio dixit

    Explicable que en la circunstancia actual sea tan polémica la gira presidencial Washington, pues el Presidente Andrés Manuel López Obrador decidió su primera gira internacional a menos de cuatro meses, 16 semanas de las elecciones en EU.

   Hay muchas, demasiadas opiniones en contra, por las más diversas razones, pero bien dice el refrán: “sólo el que carga el morral sabe lo que hay adentro”. Sólo el Presidente conoce las verdaderas razones de su viaje.

   Subestiman al Presidente quienes suponen que no ha sopesado todos los pros y los contras antes de decidirse el viaje. Uno supone que al abordar el avión a Washington dirá como César al cruzar el Rubicón: “alea jacta est”.