Café Político

 

 

Gobiernos: el federal rico, pobres los locales
Negocian con “autodefensas” ¿están seguros?
Una falacia que hasta hoy haya democracia

   A los presidentes municipales se les ha dado el clarísimo mensaje de que, en el presupuesto federal de 2020 “hay cosas que no regresarán”, y entre ellas está el famoso Ramo 23, mediante el cual Estados y Municipios recibían recursos para obras de infraestructura.

   Se les advirtió que tienen que ponerse de acuerdo acerca de “cómo le vamos a hacer” y se les recordó que una manera de tener dinero para obras de infraestructura es que cobren impuestos, como el predial.

   Así, la implacable austeridad, en lenguaje coloquial, les dice a los gobiernos locales que se rasquen con sus propias uñas y, paradójicamente, en 2020 se hará realidad la existencia de un gobierno federal rico y gobiernos locales muy pobres. Paradojas de la modernidad transformadora.

 

 

Presupuesto: la alternativa del diablo
Morena: afloran vulgares ambiciones
Violencia es provocación, ¿hasta cuándo?

   Está claro que la exigencia de cumplir las políticas promesas de campaña ha puesto en aprietos a la SHCP y a la mayoría de los diputados de Morena que deben alistar los presupuestos federales para que el año próximo no falte dinero para los programas de la 4T.

   “La meta de recaudación fiscal en 2019 y 2020 podría ser inalcanzable e insuficiente para financiar los programas y obligaciones del Gobierno Federal”, dijo Alonso Ramírez Cuéllar, presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados.

   Aunque reducir a la mitad el superávit presupuestal daría 200 mil millones de pesos adicionales, les advirtieron que eso afectaría la calificación de la deuda soberana, así que, ni modo, usarán el dinero del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios.

 

 

Burocracia: ¿pagará más impuestos?
No sólo aturdió, asustó, el día de furia
Los “acarreados” de Donald Trump 

   Hasta en esta época austera, se mantienen prestaciones legítimas a los servidores públicos, como vales de despensa y muchas otras que figuran en los respectivos contratos colectivos suscritos por el gobierno.

   Están los funcionarios de la SHCP en duras jornadas para cuadrar el presupuesto de egresos con los ingresos, sabedores que éste último tiene la limitación de la promesa presidencial de no aumentar impuestos.

   Sin embargo, ya flota en Palacio Nacional la idea de que, muchas de las prestaciones de los servidores públicos se integren al salario, lo cual lo aumentaría, les han dicho. Lo que no les dicen es que, al integrarla al salario, pagarían más impuesto sobre la renta.