Café Político

 

 

Medicinas: a la SHCP se le escapó un detalle
Ebrard: Trump ignora la idea centroamericana
Otro amago: “que lo piensen los jueces”

   Es evidente que, pese a dificultades, la estrategia de la oficialía mayor de la Secretaría de Hacienda ha empezado a funcionar y se empiezan a conseguir medicinas, material y equipo de curación a los precios que quieren.

   Sin embargo, todo se entregará aquí, en CDMX, para que la Oficialía Mayor lo distribuya en todas las clínicas y hospitales del sistema de salud para el cual se hicieron las compras, y toparon con la valla de la distribución.

   Por un error de juicio se vetó a las pocas distribuidoras y ahora le piden al IMSS que analice como distribuir las medicinas, el material y el equipo de curación. Difícil que tenga la capacidad. La opción sería que, sin decir nada, se asignen contratos para la distribución y, tan, tan.

 

 

¿Por qué tan débil un Estado legítimo?
¿Una distracción lo del “juego de vencidas”?
2021: ¿reparto de utilidades en Pemex?

   El incidente de un pelotón de soldados vejados, desarmados y humillados por un grupo de malandrines en La Huacana, Michoacán, pone a prueba al Gobierno de la República, para que decida qué quiere de los militares de México.

   Si los soldados no se defendieron fue porque los mandos civiles de la República tienen terror a ser llamados represores y no tienen empacho en exponer a humillaciones a los soldados de México.

   Indignante el comportamiento de los mandos civiles ante al reto del mal llamado pueblo bueno. Vergonzosa su timidez ante unos bandoleros. Inexplicable debilidad de los funcionarios de un Estado legitimado con abrumadora mayoría en las urnas.

 

 

Inseguridad: ¿a la cuarta es la vencida?
Elefante con mala circulación, no reumas
Semana para el Evangelio de San Lucas

   Aprobadas las leyes reglamentarias de la Guardia Nacional, ya podrá el Gobierno de la República iniciar su lucha contra la criminalidad y la violencia y, conste, que lo hará bajo sus propios términos y reglas.

   Inicialmente tiene poco más de 60 mil policías militares, policías navales y policías federales para iniciar el despliegue a lo largo y lo ancho del territorio nacional, de acuerdo con los planes elaborados durante seis meses.

   Podrán alegar los “expertos”, pero el actual gobierno se ganó en las urnas el derecho a probar su propia estrategia contra las bandas criminales que agobian a los ciudadanos de a pie. Veremos si a la cuarta es la vencida.