Café Político

 

 

Es un riesgo calculado, la reactivación
IFT, el siguiente en la agenda de la 4T
Impune el asesinato de los 43 normalistas

   Si no hay cambio de última hora, hoy revelará el Gobierno de la República las normas a seguir para iniciar la reactivación de la economía, reactivación cautelosa, porque está vigente la amenaza de pandemia del coronavirus.

   Quizá la reactivación es obligada por la exigencia estadunidense, pero también es cierto que el Gobierno de la República sabe que ya las clases medias están al límite de resistencia.

   Sin las clases medias, ni siquiera la nueva normalidad será posible, y su empobrecimiento sí puede hacer polvo los objetivos del Gobierno de la República. Con la pandemia vigente, la reactivación es un riesgo calculado. No hay de otra.

 

 

Seguridad: una buena y una mala
SCJN: pasaron la primera prueba
Cuando las disculpas dejan de serlo

   Mediante decreto en el Diario Oficial de la Federación, el Presidente de la República ordenó al Ejército y la Marina coordinarse con la Guardia Nacional para apoyar en las tareas de seguridad pública.

   Es la buena noticia, porque muestra que el Presidente es capaz de corregir. Y no es una corrección menor, porque la Guardia es su proyecto contra la inseguridad, es un ajuste en una de sus promesas de campaña.

   La mala, no es el rol de los militares - ese lo critican los del luto en el alma-, la mala es que, para que el Presidente sacrifique temporalmente un compromiso de campaña, el deterioro de la seguridad pública es más grave de lo que pensábamos.

 

 

¿Quiere el Presidente enlaces con la IP?
Sorda, pero empezó la riña sucesoria
¿Por qué reviven “rápido y furioso”?

   El serio desencuentro del Presidente Andrés Manuel López Obrador con el CCE y un sector del empresariado mexicano es muy distinto al que tuvo la IP con Luis Echeverría, que es referencia para algunos analistas.

   El desencuentro con Echeverría no era disputa ideológica, lo saben en Monterrey. El de hoy si tiene visos de confrontación ideológica, lo cual parece enconar las diferencias.

   Obviamente, han surgido voluntarios para ser enlace entre los grupos empresariales y Palacio Nacional, unos son del círculo cercano al Presidente, otros aspiran a estarlo, pero ninguno sabe siquiera si al Presidente le interesa negociar con la IP.