Café Político

 

 

Lentísimo, el arranque sexenal
Guardia Nacional habemus
Acusa México en Washington

   Además de la habitual dificultad para iniciar cada nueva administración federal, el gobierno lopezobradorista debe lidiar con los efectos colaterales del recorte presupuestal, pero, sobre todo, de la “compactación” de tareas en todas las dependencias.

   La “compactación” ha significado la desaparición de subsecretarías, direcciones generales y jefaturas de departamentos, cuyas tareas se han redistribuido entre los funcionarios que se quedaron.

   Olvidaron, primero, que el despido de personal de confianza dejó indefensos a los nuevos funcionarios para hacer frente a la carga de trabajo. Y, segundo, que la capacidad de trabajo humano tiene un límite, pues nadie está obligado a lo imposible.

 

 

Hay alternativas a los “contrapesos”
AFORE: ¿reforma que suena a expropiación?
Levanta la mano el viejo sindicalismo

  Mañana  cumple noventa días de haber tomado posesión el Presidente Andrés Manuel López Obrador y, pese al frenesí impuesto al gabinete, todavía no arranca bien a bien la administración del Gobierno de la República.

   Aunque se organice para el 11 de marzo el reporte de los 100 días, en los hechos hay que mostrar algunas pocas acciones para encauzar el proyecto de gobierno. Y, sobre todo, hay registro ya de algunas irregularidades e incumplimientos de la norma legal.

    Esto apenas empieza, por eso es prematura la formación de “grupos de contrapeso”, pues serán descalificados como enemigos del cambio. Más que reclamaciones deben utilizar las muchas vías institucionales que ofrece el entramado legal de la República.

 

 

Dilema: ¿cuánto para vivir durante 10 años?
Violan la ley, acusan, ¿y los amparos?
Justicia: basta con un “errare humanum est”

   El anuncio de que en pocas semanas el ex Secretario de Hacienda y excandidato presidencial del PRI José Antonio Meade se incorpora al directorio del británico HSBC, aunque no en su filial en México, avivó el tema de una veda a los exfuncionarios.

   Aprovecharon en Palacio Nacional para apurarle a la iniciativa en el Congreso, mediante la cual, los exfuncionarios del gobierno federal tendrán prohibido durante diez años ocupar un puesto en el sector privado que medianamente se relacione con su tarea gubernamental.

   Aquí se ha calificado tal iniciativa como un despropósito. Se dice en Palacio que los funcionarios deben “hacer alcancía” para poder mantenerse durante una década. Difícil ganar lo suficiente para tal ahorro. No con tanta austeridad. ¿Entonces?