Café Político

 

 

Salarios: fallo salomónico de la SCJN
Aranceles: ¿seguros de que ganamos?
Guardia: no entienden los legisladores

   En este espacio se planteó “la pregunta que nadie quiere hacer”, en referencia a la inexistente fórmula legal para determinar el salario del Presidente de la República. Ayer, en un fallo digno del bíblico Salomón, la Suprema Corte respondió la interrogante.

   Ante la imposibilidad de resolver la impugnación de la inconstitucionalidad de la ley de remuneraciones, por el infranqueable valladar que significan los ministros designados por el Presidente López Obrador, imitaron al bíblico monarca.

  Pese a tres votos en contra, ocho ministros ordenaron al Congreso aclarar cómo se debe calcular el salario del Presidente de la República, tope para todos los servidores públicos, porque sin parámetros se fija arbitrariamente. Da plazo de 90 días a partir del uno de septiembre. ¿No la vieron venir, verdad?

 

 

Si hay límites al poder presidencial
PAN: casi listo el motín de junio
Sin la DEA, más difícil combate al narco

   Digan lo que digan, el Presidente Andrés Manuel López Obrador mantiene el enorme capital político exhibido el pasado uno de julio, pero también, poco a poco, se prueba y comprueba la difícil gobernanza en México.

   No ceja el Presidente, empero, de empujar a su gobierno -“el elefante reumático”-, porque la realidad del gigantesco aparato administrativo requerido para gobernar a una nación de 125 millones de habitantes a veces impacienta.

   Pero también serena. Así, en Chiapas, el Presidente aclaró que no buscará reelegirse, y explicó su prisa porque hay que construir sólido, antes de 2024, cuando puede ganar una opción distinta a Morena, reconoció. Sabe que el pueblo mexicano, en términos bíblicos, puede ser descrito como de dura cerviz.

 

 

¿Inició el cortejo del gobierno a la IP?
Anaya, un fallo ligeramente tardío
La tentación de acotar las garantías

   Los políticos sufren las impaciencias del público le dijo al ingeniero Carlos Slim el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti, a lo cual respondió el empresario que “la sociedad está harta de que tiene muchos años sin que pase nada”, refiriéndose al cambio.

   Se subrayó lo importante que ha sido en México cuando el Estado y los empresarios se alían en favor del desarrollo, del crecimiento y del combate a la pobreza, lo cual parece coincidir con la actitud el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

   Ayer en Monterrey, destacó la colaboración de la IP en el combate a la pobreza, a la corrupción y para alcanzar el crecimiento de 4 por ciento anual. Y calificó como “una bendición” la llegada de Carlos Salazar Lomelín al CCE, “representante de empresarios con dimensión cívica y social”.