Café Político

 

 

Morena: se acerca a su peor pesadilla
El pecado original del Coneval
Puerta al abuso, la extinción de dominio

   Desde que la señora Yeidckol Polenvsky se quedó a cargo de la dirigencia nacional de Morena, tuvo claro que su tarea sería transformarla en un auténtico partido político, con estructura y cuadros.

   Con el tiempo se sabrá si tuvo éxito, pero lo que fue y es impostergable es impedir que, en el proceso de estructurarse como partido, Morena empiece a dividirse en facciones, a tribalizarse, como le ocurrió al PRD.

   Si, como hasta ahora, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ocupado en su 4T cumple eso de “no meterse en asuntos del partido” o mantiene “sana distancia”, se hará realidad su peor pesadilla: Morena repetirá los errores del PRD y todo habrá sido inútil.

 

BC: punto de quiebre para Morena
La política migratoria y su lado oscuro
Policía Federal: ¡qué alguien me explique!

   La aberrante e inconstitucional ampliación del mandato del gobernador electo de Baja California Javier Bonilla fue urdida por su escudero Rodríguez Lozano, pero ha surgido la hipótesis de un “acuerdo” con el gobernador saliente, el panista Francisco de la Vega.

   El Congreso de Baja California, tan pronto a reclamar la soberanía estatal, está por irse, pero, como en la mayoría de las entidades de la Federación, ha sido controlado por el gobernador panista.

   Probablemente la Suprema Corte hará declaratoria de inconstitucionalidad. Sería lo mejor para Morena, pues en este lance muchos connotados militantes parecen aceptar la violación constitucional. La cabra tira al monte.

 

 

Complicado el ajuste del gabinete
Peligrosa, ley de extinción de dominio
CFE: riesgo de oír a los cuentachiles

   Las versiones sobre cercanos cambios en el gabinete presidencial bien pueden ser el resultado de las naturales pugnas internas en el grupo gobernante, surgidas a partir de “interpretaciones” de gestos, frases y actitudes presidenciales. Como antes.

   No es tan difícil para ningún Presidente de la República. En esta ocasión lo es porque no existe una reserva de cuadros fogueados en la administración pública, al menos no una reserva abundante, pues la lista es corta, muy corta.

   El otro factor que los especuladores olvidan es que quien releve a alguien en una Secretaría depende mucho de cuánto le quiere delegar el Presidente, un Presidente que es reacio, muy reacio a delegar. Veremos.