Café Político

 

 

UNAM: ¿ahora quien la defiende?
Morena: ¿olla de tamales o partido?
Educación: se aceleró Mario Delgado

   Acudió el rector de la UNAM Enrique Graue al CCH Azcapotzalco, recibió el pliego petitorio, pero un grupo de “estudiantes” lo agredieron, por no firmarlo, una posición radical que desvirtúa al movimiento estudiantil.

   Ocurre que a los grupos estudiantiles los empieza a cercar una coalición de grupos radicales, cuyos intereses son políticos, nada que ver con los intereses de un preparatoriano.

   Ni el gobierno peñista ni el equipo del Presidente Electo pueden dejar solo al rector de la UNAM, pues ninguno de los dos se puede dar el lujo de ser indiferente ante un intento de desestabilización política y social.

 

 

PAN: riesgos de los pleitos públicos
Claros límites de los foros “pacíficos”
¿Por qué las prestaciones en el gobierno? 

  Desde hace tiempo que los panistas lavan en público toda su ropa sucia, el mismo tiempo en que los panistas han sufrido un desgaste institucional que tuvo su culminación en la derrota sufrida el pasado uno de julio.

  Es obvio que los grandes pleitos internos del PAN no son cosas nuevas, pero antes no eran tan protagónicos quienes se disputaban el control del partido y eso los hacía menos vulnerables a las provocaciones de los “amarranavajas”.

  Los nuevos panistas son tan modernos que hacen de los medios su campo de batalla, caen en todas las provocaciones, muchas de mala fe y, como lo vemos hoy, cada día se dificultan más las buenas negociaciones políticas. Y, claro, menos discretas.

 

 

UNAM: ¿el síndrome de Poncio Pilatos?
Fiscal: cartucheras al cañón, quepan o no
Los “gobernadocitos” fueron elegidos

   Todos condenan la agitación en la UNAM y manifiestan su respaldo a las autoridades universitarias, pero, hasta hoy, parecen sólo declaraciones obvias, sin que se traduzca en acciones que las apoyen.

   En la Casa de la Transición se rechazó la desestabilización de la UNAM, pero llamaron justas a las demandas estudiantiles. No se sabe si también aquella que exige que todos los cargos en la UNAM se sometan al voto estudiantil.

   La electa jefa de gobierno de CDMX Claudia Sheinbeum pareció imparcial, pero dijo que “los universitarios decidirán la permanencia del rector”. Con tanto lavado de manos, las autoridades de la UNAM ya saben que están solas.