Café Político

 

 

Desempleo, la negación del páramo
Faccioso intento para controlar las elecciones
Turismo: supongamos un abrelatas

   Ha calculado el Banco de México una caída de ocho por ciento en la economía nacional y la posible pérdida de más de un millón de empleos formales, más los empleos perdidos en la economía informal.

   La irritación, es el sello de la reacción en los despachos gubernamentales, actitud que podría indicar que el Gobierno de la República no acepta la realidad o que, como antes, “seleccionan” que información llega al inquilino de Palacio Nacional.

   Lenta será la recuperación advierten, pero no se podrá disimular el páramo que deja la hemorragia de empleos formales e informales.  Y nos recordarán que páramo es un terreno yermo, desolado y desamparado.

 

 

Pandemia, la suerte está echada
Los alemanes ya tienen su Fobaproa
La viga en el ojo de los senadores

   No importa que en palabras del doctor Hugo López Gatell la pandemia no se irá pronto, es más, no se irá en meses, pues ya quedó claro que la decisión política de iniciar la reactivación económica y flexibilizar la contingencia está tomada.

   Fue determinante la voluntad de Palacio, pues había que llenar el vacío en el ánimo presidencial, asegurarse que los fieles no extrañen el contacto directo y, de paso, se atiende la ansiedad de tantos que, al límite, ya casi no pueden llevar pan a su mesa.

   Saben que habrá contagios, pero apuestan a que, aunque la pandemia no ceda, para muchos ya empezó a pesar más la posibilidad de volverse a ganar la vida que el temor al contagio. Entonces, todos a trabajar, que la casa pierde.

 

 

Crisis, no se debatirán las soluciones
Malintencionadas omisiones de la 4T
¿Diferencian estadísticas de personas?

   Nadie puede tener dudas acerca de la decisión del Presidente Andrés Manuel López Obrador de enfrentar la crisis económica con políticas que, dijo, son la mexicana versión de las de Roosevelt, aquellas calificadas como capitalismo de Estado.

   Ratificó su propósito de estimular el consumo y combatir el desempleo con sus programas sociales y los grandes proyectos de infraestructura. Su afirmación de que las finanzas públicas están muy bien, empero, encierra una contradicción.

   Si las finanzas públicas están tan bien, ¿cuál es el propósito de un recorte de tres cuartas partes del presupuesto en gastos generales, mantenimiento y materiales? Uno pensaría que es señal que algunas costuras ya rechinan.