Café Político

 

 

¿Es transición o tormenta de ideas?
UNAM: será una semana decisiva
Congreso, echando a perder…

 

   Faltan once semanas y media para la toma de posesión del nuevo gobierno y es posible que ya sea hora de que haya más conexión entre los mensajes del Presidente Electo y los de su designado gabinete.

   Aunque algunos no lo crean, ya llego la hora de que alguien se encargue de establecer una coherencia en lo que se declara diariamente, para evitar confundir a la opinión pública, hoy por hoy más atenta que nunca a lo que dice el futuro gobierno.

   El mejor ejemplo es que todavía hay miembros del designado gabinete que declaran ocurrencias como la del futuro de los hospitales militares, innecesaria declaración pública que sólo crea fricciones entre soldados y marinos con el siguiente gobierno.

 

 

Morena: ¿hay costos por negociar?
UNAM: la imposible la cuadratura del círculo
Las discretas, pero necesarias rectificaciones 

   Un amplio sector de la opinión publicada y la opinión ilustrada ha censurado acremente las negociaciones entre la bancada de Morena y la bancada del Partido Verde, por la que este cedió cinco legisladores y facilita que los coordinados por Mario Delgado tengan absoluta mayoría en San Lázaro.

   Tal acuerdo produjo la concesión de licencia en el Senado al chiapaneco Manuel Velasco, lo cual ha indignado hasta a los aliados que en la academia tiene el Presidente Electo, no sólo a los adversarios de Morena.

   Se predice que arreglos de esta naturaleza representarán un costo político para Morena. El tiempo lo dirá, aunque por ahora parece que las élites progresistas son quienes insisten en negar que en julio los mexicanos votaron por un Presidente fuerte, sin andarse con sutilezas.

 

 

La política exige mucho pragmatismo
La “espontánea” agitación en la UNAM
¿Contrapesos a la hegemonía de Morena? 

   Tal parece que la indignación de un amplísimo sector de la opinión ilustrada y la opinión informada, por acciones de Morena en el Congreso, según quien esto escribe no corresponde a las milenarias prácticas del quehacer político.

   Esas prácticas suelen alejarse de la teoría, porque en la política son vitales los quid pro quo. Ejemplo: en la época de oro de la transición española, el partido catalán Convergencia y Unión con su voto permitió al PSOE formar gobierno. Tiempo después hizo lo mismo por el Partido Popular. Nadie se desmayó en España.

   A los indignados les recordamos que Barack Obama dijo que la política no es para los débiles de corazón, uno agregaría que para la política hace falta también un estómago muy fuerte, muy fuerte.