Café Político

 

 

Mani Pulite contra Huachicoleo
Seguridad, distinta en cada Estado
Trump inició su campaña por la reelección

  Aunque algunos, en sus arrebatos, crean que toda crítica a la operación antihuachicol del gobierno lopezobradorista implica respaldo al crimen, es un hecho que hubo una pésima ejecución, quizá por prejuicios y desconfianza.

  En tanto se normaliza la distribución en las regiones que sufren escasez, sería sensato que la lucha contra la red criminal que ha saqueado el patrimonio nacional pase a una segunda y más agresiva fase.

  Quizá debería formarse un “comando conjunto” que operara como lo hicieran los jueces italianos de aquella operación “mani pulite”, para montar una ofensiva sistemática que puede empezar por seguir el dinero y así liquidar definitivamente el robo de combustibles.

 

 

¿Consultarán enjuiciar a expresidentes?
Avanza la reforma de guardia nacional
No manejará el INE elecciones estatales
 

  Nada nuevo que quienes gobiernen busquen satisfacer a las galerías, pero siempre se ha eludido meterse en terrenos pantanosos, de los que será difícil salir, sobre todo cuando podrían violar el marco legal y constitucional.

  Algo así podría ocurrir si el partido en el gobierno no combate la percepción de sus electores y hasta de muchos que no son sus militantes, de que existe la real posibilidad de enjuiciar a los expresidentes por presuntas omisiones durante sus gestiones.

  Más grave que afirmen que tal posibilidad se sometería a una consulta popular, porque sólo consiguen exacerbar el ánimo de linchamiento de tantos, más de los que creemos, dispuestos a linchar políticos.

 

 

Huachicoleo: la primera prueba
Despedidos: ¿un daño colateral?
La neutralidad puede ser activa

   La escasez regional de gasolina, temporal, ha dicho el gobierno lopezobradorista, ha significado la primera prueba para el nuevo gobierno, no de su capacidad, sino de sus diagnósticos.

  Ayer la Secretaria de Energía Rocío Nahle, en el noticiero de López Dóriga en Radio Fórmula, de alguna manera hizo lo más cercano a una disculpa, y de alguna manera reconoció que en algún lugar hubo un error de cálculo.

   Es una minicrisis, real o ficticia, no importa, lo que importa es que están a prueba los prejuicios y la desconfianza con que llegaron los nuevos funcionarios, desconfianza que los llevó a guiarse por sus propios diagnósticos para cambiar bruscamente el sistema de distribución de combustibles. Así les fue.