Café Político

 

 

Morena y el caballo del español
Informales, se trata de su dinero
PRI: olvidaron de donde vienen
 

   Al grito de “después de mi el diluvio”, los morenistas Tatiana Clouthier y Mario Delgado lanzan la iniciativa para rebajar a la mitad el dinero para los partidos. Y lanzan el anzuelo, “pero en año de elecciones será lo mismo”.

   Tramposa reforma constitucional, porque la oposición necesita los recursos para enfrentar todo el poder del partido en el poder. Y los necesita en años que no son electorales, después llegarían tarde.

   Hacen la abusiva recomendación “que los sostengan sus militantes”. Una manera menos descarada de lograr que la oposición languidezca. Morena recuerda la vieja historia del caballo del español: “cuando estaba aprendiendo a no comer… se murió”.

 

 

Nada fácil comandar un portaviones
SME: una patética operación política
IMSS: a su suerte pacientes de la 25

   Cumplirá el Presidente Andrés Manuel López Obrador sus primeros cien días en el gobierno el próximo lunes. Más allá de las programadas celebraciones, empieza a ser evidente que poco a poco cala la realidad del tamaño del gobierno que encabeza.

   Algún antecesor comentó que no se conoce la verdadera dimensión del tamaño de la administración de la cual se está a cargo hasta que los asuntos empiezan a llegar al escritorio presidencial. Y es entonces cuando se tiene la sensación de comandar un portaviones.

   Quizá el Presidente López Obrador ya la tuvo, a juzgar por su dicho de que lamenta lo lento del gobierno federal. Y empieza a averiguar que, como el portaviones, el tamaño mismo del gobierno hace lento el cambiar de rumbo.

 

 

Error en la STPS, no se pide mano dura
En serio, ¿nunca oyeron del Bucareli News?
Cuidado, así actuó Anaya

   Los movimientos de huelga en Tamaulipas han traído a la memoria de algunos empresarios aquellas huelgas locas de hace más de medio siglo. Y han pedido la intervención de las autoridades de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.

   La titular, Luisa María Alcalde ha dicho enfáticamente que la dependencia que encabeza jamás empleará lo que llamó “mano dura” contra los movimientos sindicales. Demuestra así que no entendió lo que le piden.

   Nadie en su sano juicio y en estos tiempos le pide que aplique “mano dura”, cualquiera que sea la interpretación que ella le dé al concepto, en realidad se le pide que la STPS intervenga en calidad de mediadora, de conciliadora. Y eso, en verdad, no es mucho pedir.