Café Político

 

PAN: la hora de las definiciones
Quejas por el debido proceso
EU: las operaciones “acarreo” 

  En medio de las tensiones por los resultados electorales, el dirigente nacional del PAN Ricardo Anaya convocó a los panistas a considerar los objetivos para la elección presidencial de 2018, con lo cual abrió la caja de pandora.

  Aunque anunció el frente coahuilense para pelear por el triunfo de Guillermo Anaya en aquella entidad, el queretano ya empezó a ser presionado por los grupos panistas que no quieren que busque ventajosamente la candidatura presidencial panista.

  ¿Fue una imprudencia, resultado de la tensión por dos posibles derrotas? Quizá. De cualquier manera, ahora tendrá que mostrar el temple para aguantar las exigencias de que se defina ya. O es precandidato o es dirigente del partido.

Elección: irresponsabilidad de partidos
PRI: augurios para los idus de agosto
Reelecciones: embrollo legal y político

   Nadie espera que los partidos y sus candidatos se comporten como caballeros durante los procesos electorales. Harán lo necesario para descalificar a sus adversarios y lanzar acusaciones, muchas veces sin fundamento.

  Sin embargo, a pesar que saben bien que desde hace 20 años los votos de los ciudadanos se cuentan bien, para justificar eventuales derrotas descalifican a las autoridades electorales y a los miles de ciudadanos que están en las casillas en cada elección.

  Ese es un saldo negativo de la transición, la irresponsabilidad de los actores políticos, incapaces de aceptar el rechazo de la derrota, no les importa dañar la credibilidad de las instituciones que tanto costó construir.

El incontenible tsunami de dinero
Urge la revisión del fuero legislativo
Aprobaron el “sin voto no hay dinero”

   Las denuncias y encontronazos entre partidos han permitido un atisbo del flujo de dinero en efectivo en las campañas políticas de todos los partidos y todos los candidatos. Flujo incontenible.

  La reciente reforma electoral, creadora del INE, echó sobre el instituto la tarea de revisar el manejo del dinero de las prerrogativas, para lo cual los partidos se obligan a entregar reportes de sus gastos de campaña. No cumplen bien.

  Al INE se le dio la responsabilidad, pero poco tiempo para construir una estructura revisora, insuficientes facultades para auditar campañas y, sobre todo, insuficientes recursos humanos y presupuestales. Una pena, ya no hay tiempo de legislar al respecto.