Café Político

 

 

Migración, la hora de las definiciones
Gobernadores, no es el mismo molde
No jueguen, ¿ese es “nuevo liderazgo”?

   A tres días de que sea su responsabilidad resolver el dilema planteado por las caravanas de migrantes centroamericanos y sus oscuros manipuladores dispuestos a lanzarlos a nuevas irrupciones a territorio norteamericano, no están claras las prioridades del nuevo gobierno.

   Todavía ayer, los personajes claves de lo que aún es el equipo de transición estaban perdidos en las declaraciones vagas, amorfas, pero, sobre todo, utópicas, al no confrontar la realidad.

   A partir del próximo sábado, decidirán si la prioridad será satisfacer las exigencias de las ONG y los “bleeding hearts” para cuidar a los migrantes o atender los intereses políticos y económicos involucrados en la relación con Washington.

 

 

¿Un Presidente fuerte? Lo sabremos
Frustrados por la cuarta transición
Campeche, el pasado y el futuro

    Opinamos desde el pasado de julio que los votantes optaron por una Presidencia fuerte, como la imagen de todopoderosa creada por las leyendas y los “ensayos políticos”, contrario a las hipótesis de respetados especialistas de la ciencia política.

   Como sea, dentro de cinco días, la incógnita la develará el Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador al convertirse en el Presidente Constitucional. Allí dará un atisbo de su personal estilo de gobernar.

   Hasta ahora ha cumplido con creces aquella recomendación del ex Presidente Miguel de la Madrid: “un Presidente no puede ser predecible; si lo es perderá la mitad de su capacidad de gobernar”.

 

 

¿Amarra navajas o provocadores?
Consultas: ¿hay alguien ahí?
Guardia nacional: ¿inventaron el hilo negro? 

   Los amarra navajas y provocadores de siempre han empezado a salivar ante la sola posibilidad de que el próximo gobierno de la República inicie a partir del uno de diciembre una persecución implacable de ex Presidentes.

    Son los mismos que en 2000 le exigían al recién elegido presidente Vicente Fox que emprendiera una enérgica campaña que permitiera desarraigar de la vida política mexicana todo rastro del PRI y de los priístas.

    Hasta Fox consideró riesgoso sacudir la estabilidad política de la República. Hoy, ante las mismas presiones, el Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador anuncia que el eventual enjuiciamiento de los expresidentes será sometido a una “consulta popular”.