Café Político

 

 

¿Qué cambiará AMLO a ley electoral?
ONG: conveniente silencio electorero
Seguirán en otoño las pláticas del TLCAN 

  Ayer, en la ceremonia para presentar a quienes serían sus candidatos a fiscalías, el precandidato de Morena Andrés Manuel López Obrador hizo un anuncio que, al parecer, pasó inadvertido.

  Curioso, recordó aquel lema del siglo pasado: “sufragio efectivo, no reelección”, aseguró que durante su gobierno hará que el sufragio efectivo sea una realidad, para lo cual, dijo, cambiará la ley electoral.

  Cuando uno cree que hace 20 años, con todas sus fallas, el sistema electoral garantiza que el voto cuente y sea contado bien, es cuando se inquieta por los eventuales cambios que haría el candidato de Morena, si ganara la Presidencia.

 

 

¡Tengan su sistema anticorrupción!
Marihuana legal no detendrá violencia
Este si es un real cerco informativo

 

  Ha confirmado el coordinador de los senadores panistas Fernando Herrera lo advertido en este espacio, a los partidos del Frente –PAN, PRD y Movimiento Ciudadano- les importa un comino fortalecer el sistema anticorrupción.

  Prueba de que sus discursos - ¡“ah, por los corruptos”! -, son solo la retórica para la campaña, un tema que por eso pospusieron en el Congreso, para tenerlo como estribillo electoral.

  No les importará que antes de la elección y, quizá, en el resto del sexenio no se consiga fortalecer al sistema anticorrupción, con el riesgo de que, según quien gane la elección presidencial, todo lo ganado se vaya por el caño.

 

 

¿Quieren aplastar a Osorio Chong?
Corral sabotea caso contra Duarte
Canadá no tiene prisa, México, sí

  Hay sectores del grupo afín al precandidato José Antonio Meade que no cejan en su empeño de borrar la memoria del ex secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, con trascendidos y rumores que ponen en duda su lealtad priísta.

  Es como si algunos vivieran en otros tiempos, cuando el ganador de la candidatura priísta era el seguro sucesor en la Presidencia. Olvidan que aún entonces, a los grupos perdedores se les abrían espacios y no se les satanizaba.

  Singular método del grupo ganador para fortalecer la cohesión priísta, pues al denostar a quien las bases priístas ven como suyo, le hacen flaco favor al precandidato Meade.