Café Político

 

 

¿Es Pemex una víctima de la austeridad?
Seguridad: lucha por territorios perdidos
Bolivia probó que no son lujo las aeronaves 

  Hay demasiados indicios, demasiadas revelaciones de personal de Pemex que sustentan la versión del hackeo a los sistemas de cómputo de la paraestatal, hackeo de dimensiones desconocidas.

   “Un ramsonware”, virus que para eliminarlo debe pagarse rescate, dicen los que saben. Nadie reconoce nada, aunque se sabe, por ejemplo, de envío de pipas con remisiones en papel, a la antigua.

   Nadie quiere decir si la austeridad debilitó las defensas tecnológicas de los sistemas de Petróleos Mexicanos. Nadie quiere disgustar a Palacio y, como en la vieja novela, discuten: ¿Se lo decimos al Presidente?

 

 

Bolivia, prueba a diplomacia mexicana
Contra el INE, el furor de otro converso
Dejaron pudrir el caso de los normalistas 

   Más allá de preferencias ideológicas, la crisis institucional de Bolivia que culminó con la renuncia del Presidente Evo Morales, forzada por presiones políticas y exigencia militar, pone a prueba a la diplomacia mexicana.

   Hasta hoy, impecable la acción diplomática de México, fiel a sus mejores tradiciones. Reclamó enérgicamente a la OEA y logró que se convocara para hoy a una sesión extraordinaria que discutirá el caso boliviano.

   Y al conceder asilo político a Evo Morales, preserva su autoridad moral la diplomacia mexicana, razón para resistir los arrebatos de los radicales que quieren hasta el rompimiento con la OEA.

 

 

De gobiernos y de guajolotes en 2019
Gasto federal: cinco días de noviembre
Morena: “somos de los mesmos, pero…” 

   Las versiones sobre la reunión del Presidente Andrés Manuel López Obrador con los diputados morenistas y aliados coinciden en señalar la insatisfacción presidencial por algunas objeciones a políticas de la 4T.

   Sería una ingenuidad suponer que presuntas inconformidades de los diputados del gobierno se convertirán en abierta rebelión, porque muy radicales, muy radicales, pero no comen lumbre y piensan en su eventual futuro político.

   Como sea, a pesar de ser el Presidente con más fuerza en muchas décadas, a él que le gusta la historia, ahora sabe las razones de Porfirio Díaz para decir: “… es más difícil gobernar a los mexicanos que arrear guajolotes a caballo”.