Café Político

 

TLC: quieren negociaciones contrarreloj
¿Un affaire político o discusión de lavadero?
Ansia por legislar al vapor la segunda vuelta

  Ildefonso Guajardo y Luis Videgaray quieren terminar para fin de año las negociaciones para “modernizar” el TLCAN. Objetivo compartido por los negociadores norteamericanos Wilbur Ross y Robert Lighthizer.

  Temen se confirmen los temores que las negociaciones se traslapen con las elecciones presidenciales de México y con las elecciones legislativas norteamericanas de noviembre de 2018.

  Impredecible lo que ocurra si no lo consiguen. Y está la variable del Partido Demócrata, poco amigo del TLC. Si arrinconan al Presidente Trump, a este podrá valerle un cacahuate el acuerdo comercial. Un salto al vacío.

 

Controlan todo, algunos gobernadores
Metro: ¿no son muchos incidentes?
Una golondrina más en los alambres

  Con el ejemplo de los otros gobernadores elegidos en 2016, los de “la alternancia”, en Quintana Roo forzaron la renuncia del auditor superior de la entidad y, claro, fue designado alguien más a modo del gobernador Carlos Joaquín González.

  Hizo lo mismo que Miguel Ángel Yunes en Veracruz y Javier Corral en Chihuahua. Con la excusa de que sus antecesores abusaron del poder, destituyen funcionarios hasta de los poderes legislativos y judicial de sus entidades.

  Así, como nunca, los gobernadores de “la alternancia” se hacen del control de las estructuras administrativas, legislativas y judiciales de sus entidades. Como cualquier gobernador del siglo 19.

 

¿Guerra sucia en las campañas?
Insta el INE a confiar en las elecciones
Candidato PRI, en elección abierta

  No es raro escuchar a los candidatos y partidos quejarse de que hay guerra sucia contra ellos, mientras ellos – los quejosos- arman campañas desinformativas contra sus adversarios.

  Sorprende que varios estudiosos de la política se quejen de las guerras sucias en las campañas, particularmente en las de gobernadores que, por ley, terminarán mañana.

  A todos vale citarles, oootra vez, la advertencia de Obama a quienes se interesen en la política: “Para entrar a la política no puedes tener un corazón débil. Si entras, invariablemente serás zarandeado”. O sea, si no aguantas, salte.