Café Político

 

 

Táctica exitosa atrapó al gobierno
¡Qué difícil manejar a la mayoría!
¿Hay voluntad contra inseguridad?

   Es innegable que en los primeros días del desabasto de gasolinas la crisis pareció poner a la defensiva al gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero, con la narrativa de luchar contra la corrupción, el gobierno logró retomar la iniciativa.

   La magnitud de la trágica explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, ha avivado polémicas en la opinión pública, pues hubo quienes quisieron culpar a los militares que ahí estaban, pero el Primer Mandatario avaló su comportamiento.

   Y al aceptar, de alguna manera, que las fuerzas armadas no pueden hacer uso legítimo de la fuerza, ni siquiera para impedir que la población corra riesgos, muestra que hasta una exitosa narrativa puede arrinconar a un gobierno.

 

 

Obras son amores, no buenas razones
Gasolina: muy onerosa su importación
Criterios para la Fiscalía General

   Si los senadores no atienden la recomendación presidencial de incorporar el transitorio que hace legal la actuación de marinos y soldados en tareas de seguridad pública, los mandos civiles habrán traicionado a los militares, otra vez.

   A los políticos de todos los partidos se les llena la boca con elogios a los soldados y marinos de México; pero en los hechos, una y otra vez les niegan la cobertura legal para las tareas a que los envían.

   Le apuestan a la institucionalidad y lealtad de los militares mexicanos y no vacilan en dejarlos expuestos a acusaciones de ONG, plagadas de enemigos de los militares, lo cual, insiste quien esto escribe, constituye una traición a la lealtad militar.

 

 

Guardia: la paradoja del panismo
Estresante la crítica en Aguascalientes
Aquel frenesí de Luis Echeverría

   Ayer, con los votos del PRI sumados a los de la alianza encabezada por Morena, se aprobó la reforma constitucional que respalda la figura de la Guardia Nacional, con mando civil, se acordó al final.

   Fue paradójico el apasionado discurso de la panista Adriana Dávila para oponerse a la reforma, porque la bancada blanquiazul ya olvidó que fue un gobierno panista el que mandó a los militares a combatir al crimen organizado.

   Más paradójico porque la diputada Dávila al referirse a la figura de la Guardia Nacional empleó el mismo lenguaje ofensivo empleado por las humanitarias ONG, en un repentino cambio de rumbo que revela que el PAN carece de liderazgo.