Café Político

 

 

Las propuestas de AMLO, el precandidato
México recuerda a Trump el otro frente
Frente: bloquea designación para ASF 

  Convencido su ventaja, Andrés Manuel López Obrador dejó Morena en manos de Yeidckol Polevnsky y al registrarse como precandidato, único por ahora, reiteró las propuestas esbozadas a lo largo de los pasados meses.

  Algunas propuestas son poco viables, otras más que costosas, exigirían que la elección le diera control absoluto de la mayoría en el Congreso, lo cual nadie lo garantiza.

  Eso no importa a sus feligreses. En Morena están convencidos de que su candidato presidencial está blindado contra todas las críticas, que de alguna manera ya es de teflón.

 

 

Sin las bases, nadie puede ganar
Ajenos a la realidad, algunos senadores
Sin sustento, construir escenarios 

  Erran los malhumorados que le reclaman al precandidato priísta José Antonio Meade su acercamiento a las organizaciones de la estructura del PRI. No son críticos imparciales, tienen su propia agenda, contraria a los priístas.

  El resto del equipo del precandidato priísta debe darle mantenimiento a los acercamientos. Disponen del incentivo de más de 3 mil posiciones de elección y muchas en el equipo de campaña.

  Recuerden que las campañas son para sumar, no para restar. Y, sobre todo, que ningún candidato priísta va a ganar la elección sólo con las bases de su partido; pero, si la derrota es segura sin su apoyo total.

 

 

Sigue Anaya con su blitzkrieg
Los spots, prueba para partidos
PRD: la disputa por CDMX

  Ayer, en el World Trade Center culminó la implacable ofensiva de Ricardo Anaya para alcanzar la candidatura a la Presidencia de la República, durante la cual sembró el camino con todos sus oponentes.

  Desde hace un año, el ahora precandidato a la Presidencia, sabía que la debilidad del PRD lo haría aliado obsecuente y que para Movimiento Ciudadano la alianza significaba salvar el riesgo de quedarse aislado.

  Sabedor que a sus aliados no les conviene romper la coalición “Por México al Frente”, Anaya ahora tiene que asegurarse de atraer a los antisistema y, claro, retener los votos del panismo. Nada fácil.