Café Político

 

 

Un gabinete paralelo, centros integradores
Cala la sección 22 de la CNTE al gobierno
Agricultura a Sonora, va en serio, dicen 

   Eliminada la figura de los “superdelegados” es sustituida por la de 32 coordinadores estatales, quienes contaran con su mini gabinete, un total de siete personas en cada entidad se anunció en Palacio Nacional.

   En esta suerte de gabinete paralelo, la estructura baja a 266 coordinaciones regionales y de ahí a ocho mil centros integradores de servicios, que acercan los servicios a la gente, dijeron.

   Todos los nombramientos los hará el Presidente López Obrador y, así, controlará una estructura cuya presencia de alguna manera difumina a los gobernadores y ahora hasta a los presidentes municipales. La pregunta sin respuesta es: ¿cuál es el objetivo?

 

 

Sindicalismo, riesgo para el T-MEC
¿Vía libre para ocupar casetas de peaje?
Aquel marzo y su ponzoñoso clima

   Se multiplican las advertencias para apurar a que México haga las reformas laborales pactadas en el T-MEC – el TLCAN modernizado-, pues temen que, si no se aplican como se convino, el acuerdo no sea ratificado por el Congreso estadunidense.

   Es posible, pero también es posible que esas advertencias tengan como sustento una premisa incorrecta, aquella que supone que en el Congreso estadunidense hay el mejor ánimo hacia el T-MEC.

   Ilusorio pensar que, en plena dinámica de la elección presidencial, los demócratas, al control de la Cámara de Representantes, le darán al Presidente Trump un gran triunfo como sería la aprobación del T-MEC, un argumento para su reelección.

 

 

¿Ya acabaron con el neoliberalismo?
Tiempos de revocación sospechosista
Jesús Orta: seguirá la Policía Federal

   En la mañanera de ayer, el Presidente Andrés Manuel López Obrador sentenció que, con los principios de la Cuarta Transformación que impulsa su gobierno, termina la era del neoliberalismo en México. De alguna manera, escribió el epitafio de políticas de más de treinta años.

   Sin embargo, enfrenta el reto de que durante esas más de tres décadas se fue tejiendo un entramado legal, constitucional e institucional que, obviamente, favorecía a las políticas liberales.

   La pregunta es si alcanzará un sexenio para desmontarlas, antes que ocurra lo que lamentó Gorbachov en 1990: se acabó con las viejas instituciones, antes de terminar de construir las nuevas y… todo se derrumbó.