Café Político

 

 

Pronto, realidad contra percepción
Imparable la aplanadora morenista
UNAM: no ha terminado el conflicto
 

   Dentro de 74 días, al tomar posesión el próximo Presidente de México, llegará al gobierno una percepción de la realidad generada desde las posiciones ideológicas, políticas y sociales de una coalición política dispuesta a lo que llaman “un verdadero cambio”.

   No pocos están convencidos que por fin llega la izquierda al poder, con sus objetivos de justicia social y están seguros de que es el momento de poner en práctica lo predicado durante tantas décadas de “oposición al liberalismo capitalista”.

   Poco vivirán aquellos que no empiecen a verse obligados a cotejar sus percepciones largamente albergadas con la realidad de gobernar, y obligados a una dinámica de acción que pondrá a prueba sus más íntimas convicciones.

 

 

Hacienda, ¿le dirá no al Presidente?
Más dinero hará falta en el INE
Cuando la chiquillada sí cuenta 

   Eran los años de las vacas gordas del sexenio de López Portillo. En una reunión de gabinete en Palacio Nacional se revisaban las opciones para los programas sociales y se incluía otorgar créditos “blandos” a los grupos más necesitados.

   Cuando llegó el turno de opinar el titular de Hacienda, David Ibarra, éste dijo: “… Señor Presidente, quiere recordarle el costo actual del dinero”, y procedió a explicar la inviabilidad financiera del proyecto. Se desechó.

   Al retirarse, Ibarra quiso disculpare con López Portillo, quien secamente le dijo: “… se salió usted con la suya, ¿no?" La pregunta es si el equipo de Hacienda del próximo gobierno en un determinado momento será capaz de decirle que no. De ello depende mucho, más de lo que se cree.

 

 

UNAM: ¿ahora quien la defiende?
Morena: ¿olla de tamales o partido?
Educación: se aceleró Mario Delgado

   Acudió el rector de la UNAM Enrique Graue al CCH Azcapotzalco, recibió el pliego petitorio, pero un grupo de “estudiantes” lo agredieron, por no firmarlo, una posición radical que desvirtúa al movimiento estudiantil.

   Ocurre que a los grupos estudiantiles los empieza a cercar una coalición de grupos radicales, cuyos intereses son políticos, nada que ver con los intereses de un preparatoriano.

   Ni el gobierno peñista ni el equipo del Presidente Electo pueden dejar solo al rector de la UNAM, pues ninguno de los dos se puede dar el lujo de ser indiferente ante un intento de desestabilización política y social.