Café Político

 

 

Decisiones: aquel 6 de junio de 1981
CDMX, acciones para evitar pánico
EU: sus razones para temer a migrantes
 

   En junio de 1981, México enfrentaba ya la tormenta económica y política por la baja de precios del petróleo y la pérdida de clientes para el crudo mexicano, algo que le había dicho José Andrés de Oteyza al Presidente que no ocurriría.

    Paseaba el Presidente José López Portillo con el director de Pemex, Jorge Díaz Serrano, cuyo consejo no había escuchado, y le dijo: “… Me equivoqué, Jorge, me equivoqué en lo del petróleo”.

   Leal, Díaz Serrano le respondió: “No, señor Presidente, el Presidente de México no se equivoca”. Se fue a su oficina y redactó su renuncia, aunque no era el responsable directo del error. Eran otros tiempos, otras circunstancias, eran otros hombres.

 

 

Mani Pulite contra Huachicoleo
Seguridad, distinta en cada Estado
Trump inició su campaña por la reelección

  Aunque algunos, en sus arrebatos, crean que toda crítica a la operación antihuachicol del gobierno lopezobradorista implica respaldo al crimen, es un hecho que hubo una pésima ejecución, quizá por prejuicios y desconfianza.

  En tanto se normaliza la distribución en las regiones que sufren escasez, sería sensato que la lucha contra la red criminal que ha saqueado el patrimonio nacional pase a una segunda y más agresiva fase.

  Quizá debería formarse un “comando conjunto” que operara como lo hicieran los jueces italianos de aquella operación “mani pulite”, para montar una ofensiva sistemática que puede empezar por seguir el dinero y así liquidar definitivamente el robo de combustibles.

 

 

¿Consultarán enjuiciar a expresidentes?
Avanza la reforma de guardia nacional
No manejará el INE elecciones estatales
 

  Nada nuevo que quienes gobiernen busquen satisfacer a las galerías, pero siempre se ha eludido meterse en terrenos pantanosos, de los que será difícil salir, sobre todo cuando podrían violar el marco legal y constitucional.

  Algo así podría ocurrir si el partido en el gobierno no combate la percepción de sus electores y hasta de muchos que no son sus militantes, de que existe la real posibilidad de enjuiciar a los expresidentes por presuntas omisiones durante sus gestiones.

  Más grave que afirmen que tal posibilidad se sometería a una consulta popular, porque sólo consiguen exacerbar el ánimo de linchamiento de tantos, más de los que creemos, dispuestos a linchar políticos.