Café Político

 

Fiscal general: otra historia sin fin
Monreal, como Robinson Crusoe
Sismos: nos consume la impaciencia 

  Aunque está en marcha la eliminación del pase automático de PGR a Fiscal General, las fuerzas políticas y económicas que respaldaron la cruzada anayista no han quedado satisfechas.

  Han lanzado su propia cruzada para imponer sus criterios en cuanto a cómo debe ser la fiscalía, cómo debe ser el fiscal general y, claro, reclaman la participación de “las organizaciones de la sociedad civil” en la tarea que corresponde a los legisladores.

  Piden milagros, pues una de sus propuestas es que se reforme el artículo constitucional que creó la figura de la Fiscalía. No es por intrigar, pero ¿creen posible tal reforma constitucional en el clima de encono actual entre las bancadas?

 

Congreso: lo entrampará lo electoral
China: ¿de verdad es opción al TLCAN?
La penosa ideologización de la tragedia 

  Como se previó, al vencer la gestión del comisionado presidente del IFT Gabriel Contreras y no haber decisión en el Senado sobre su reelección o eventual sucesor, ha entrado en funciones de interinato la comisionada Adriana Labardini.

  Apenas una muestra de cómo los desencuentros de las bancadas afectan ya el proceso de decisiones del Senado, pues cada semana que pasa se dificultarán más los necesarios acuerdos para atender los asuntos pendientes.

  Quizá, salvo la aprobación del Presupuesto 2018, todos los demás asuntos estarán sujetos a los intereses electorales – y electoreros- de los partidos, pues difícilmente se sustraerán al creciente encono por las elecciones del año próximo.

 

Frente: la licencia de manejo de Anaya
Fiscalía General: historia sin fin
IFT: dicen que entre mula y mula… 

  Innegable que Ricardo Anaya y su Comité Ejecutivo Nacional del PAN han tenido un buen septiembre. No sólo lograron imponer sus condiciones en la Cámara de Diputados, también consiguieron integrar el Frente Ciudadano por México.

  Sus adversarios, no sólo en el PRI o en el Gobierno, también en el PAN, ven desconfiados el aire triunfalista de Anaya y sus jóvenes turcos, seguros que sus aliados en el Frente no se opondrán a que sea candidato presidencial.

  Saben que PRD y Movimiento Ciudadano no están en posición de resistirse y, como el anuncio de Pronósticos, “ya se vieron” y no ocultan su satisfacción porque el Frente sea la licencia de manejo que los conducirá, por ahora, a la candidatura presidencial.