Café Político

 

 

El T-MEC tendrá costos en soberanía
La balacera en Cuernavaca, ¿indicio?
Ebrard es un canciller multitareas

    Desde que se firmó el TCLAN quedó claro que en cierta forma los firmantes cedían espacios de soberanía nacional, hasta los norteamericanos que, al menos en 1994, aceptaron que las diferencias se diriman en un panel especial, no en sus tribunales.

    Para que la Casa Blanca firmara el T-MEC, México hubo de aceptar la exigencia de que inspectores norteamericanos revisen la aplicación de las leyes mexicanas, como la laboral, en territorio mexicano.

   Sin embargo, hay indicios de que Washington – la Casa Blanca y el Congreso-, para ratificar el T-MEC en los próximos meses, exigirán más concesiones que implicarán más concesiones en espacios soberanos. Pronto sabremos cuál es el límite.

 

 

Iniciativa Mérida: ¿unilateral ruptura?
Desintegración familiar, según Palacio
Padrón priísta, manzana de discordia

   Desde 2009 que firmaron México y Estados Unidos el acuerdo de la Iniciativa Mérida, se explicó que el objetivo era combatir a las bandas criminales del narcotráfico y la violencia que generan, pero también impulsar una reforma judicial en México.

   El gobierno de México ahora pretende transformarla en un acuerdo para la inversión en el desarrollo y con ello cambiar la naturaleza del pacto, lo cual exigirá no sólo la aprobación de la Casa Blanca, sino también del Congreso estadunidense, que decide el presupuesto.

   Uno se pregunta si calcularon las repercusiones en Washington de esta ruptura unilateral de un acuerdo vigente durante 10 años. ¿Ya calcularon el efecto de anular la cooperación militar aún más antigua? ¿Lo sabía el canciller Ebrard?

 

 

No pierde su toque Gertz Manero
¿Útiles los reportes de la Profeco?
Extraordinario: ¿cheque en blanco?
 

   Ha reaparecido el Fiscal General de la República Alejandro Gertz Manero para dar un somero informe de cómo va esa autónoma dependencia y cómo van las investigaciones iniciadas desde que era PGR.

   No eludió temas, A los ansiosos les informó que en 60 días estará ante un juez el caso Odebrecht, de la reorientación de lo de la “estafa maestra” y de formar equipo para lo de Ayotzinapa, entre otros asuntos.

   Obviamente, habló del gigantesco rezago que encontró y del ajuste en personal, equipo y gasto, para que, autónomo y todo, no desentonar de los criterios austeros del régimen. Quedó claro que tiene buena salud y que políticamente no ha perdido su fino toque de prestidigitador.