Café Político

 

 

Finanzas públicas y Palacio Nacional
¿Quién pondrá orden en Morena?
¿Por qué votar por un diputado?

  Ayer, el Presidente Andrés Manuel López Obrador cuando el titular de Hacienda Arturo Herrera pidió autorización para dejar la mañanera para asistir a un compromiso de trabajo, el Jefe del Estado Mexicano le retuvo con esta frase: “espera, porque esto es muy importante”.

   Y el Presidente explicó, durante casi 40 minutos, por qué el dinero del presupuesto ya no se va por el caño de la corrupción. Elogió el trabajo de los funcionarios de Hacienda, pero dijo que eso era posible por la lucha contra la corrupción.

  Herrera que había defendido brillantemente el presupuesto para 2020 y la política económica, permaneció en silencio escuchando lo que pareció una alocución del Presidente. Escena que recordó aquella advertencia de 1973: “las finanzas nacionales se manejan en Los Pinos”. Quedó claro que en Palacio solo importa un despacho.

 

 

Presupuesto: lento desgaste de coartadas
Ebrard: ¿aprueba Washington su reporte?
Sigue la apuesta pacifista en seguridad

   Como lo explicó el titular de la SHCP Arturo Herrera, los presupuestos presentados ayer a la Cámara de Diputados han sido “palomeados” por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, circunstancias que no pueden ignorar las bancadas de la mayoría.

   Un presupuesto austero, asegura, con su énfasis en los programas sociales del gobierno federal, en seguridad, en sus proyectos favoritos de infraestructura y obviamente fortalecer a Pemex y a la CFE, como premisa energética.

   Así que las suficiencias o insuficiencias presupuestales que se presenten el año próximo ya no podrán atribuirse a las malas intenciones de quienes ya no están, para bien o para mal, serán responsabilidad del actual gobierno.

 

 

Dilema: ¿legalidad o discrecionalidad?
Seguridad: perdida, sin continuidad
¿Cuál es el límite de soldados y marinos?

    Con la prisa propia de su estilo personal de gobernar, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, empieza a ser prisionero de las narrativas construidas, a veces por decisiones al bote pronto, sobre todo con las que involucran el uso de fondos públicos.

   Es el caso de las universidades llamadas “Benito Juárez”, las que anunció para acoger a los que no alcancen lugar en las universidades públicas tradicionales, se ha topado con un obstáculo: la norma de que las partidas para el gasto las aprueba el Congreso.

   Pero en el Presupuesto para 2019, aprobado por el Congreso, no existe la partida correspondiente, lo cual coloca al gobierno lopezobradorista en una encrucijada: cumplir con la norma o, como en el pasado dorado del siglo 20, manejar discrecionalmente los fondos del erario.