Café Político

 

 

¿Se dividen negociadores del TLC?
Sexenio, es la etapa de incredulidad
Hoy, hora se sumar, ¿y la de restar?

  De la oficina del representante comercial de Estados Unidos, el principal negociador norteamericano para el TLCAN, se produjo una ¨filtración¨, la cual se parece mucho a una táctica de ¨The art of the deal¨ para confundir al adversario.

  Las fuentes afirman que a la propuesta norteamericana para aprobar un ¨Nafta Light¨ no hay respuesta de México, pues, dicen, uno de los negociadores mexicanos está a favor, pero otro está en contra.

  Quizá, como se dijo, se trata de confundir, quizá sembrar cizaña en la delegación mexicana, el hecho es que aquí hay quienes opinan que el negociador intransigente es Ildefonso Guajardo, quien bien puede responderle a Luis Videgaray aquello de ¨nos quieren dividir¨.

 

 

Viene ofensiva contra el INE y Trife
Quejas por el llamado ¨bandidaje¨
La compleja migración del sur 

  Faltan 39 días para la elección presidencial y, al menos uno de los partidos contendientes prepara una ofensiva contra las autoridades electorales, contra el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

  En estos días del posdebate la narrativa de los diversos voceros de la campaña presidencial de Morena, han hecho comentarios con los cuales acusan a las autoridades electorales de no ser ¨autónomas¨, por el simple hecho de que no todos sus fallos favorezcan a los morenistas.

  La descalificación previa de la autoridad electoral viene a demostrar que ya ni la ventaja que atribuyen las encuestas a López Obrador les calma los nervios producidos por la cercanía del uno de julio. Ayudaría un tafil.

 

 

Candidatos, ¿qué hacer con EU?
Las útiles experiencias de los debates
Encrucijada para la señora Zavala 

  Si uno es realista debe reconocer que es alta la posibilidad de que Donald Trump siga como inquilino de la Casa Blanca hasta 2024, o sea, dos sexenios de la Presidencia de México.

  Por eso, al escuchar lo dicho por los candidatos presidenciales sobre cómo, en caso de ganar, manejarían la relación con Estados Unidos, uno se queda con la sensación de que aún no deciden cómo.

  Las narrativas de campaña sólo demuestran que tienen razón los norteamericanos al decir ¨talk is cheap¨ y uno espera –casi reza-, porque no hagan lo que han dicho, no deben jugar con el futuro de 125 millones de mexicanos.