Café Político

 

 

Washington: la suerte está echada
Monreal se une a los simplificadores
Sí hay política racional, Manlio dixit

    Explicable que en la circunstancia actual sea tan polémica la gira presidencial Washington, pues el Presidente Andrés Manuel López Obrador decidió su primera gira internacional a menos de cuatro meses, 16 semanas de las elecciones en EU.

   Hay muchas, demasiadas opiniones en contra, por las más diversas razones, pero bien dice el refrán: “sólo el que carga el morral sabe lo que hay adentro”. Sólo el Presidente conoce las verdaderas razones de su viaje.

   Subestiman al Presidente quienes suponen que no ha sopesado todos los pros y los contras antes de decidirse el viaje. Uno supone que al abordar el avión a Washington dirá como César al cruzar el Rubicón: “alea jacta est”.

 

 

¿Qué quiere Palacio Nacional de Guanajuato?
La reactivación nos mostrará la destrucción
Segob: grupos criminales, poderes paralelos

   Innegable que la violencia es mucha en Guanajuato, pero no es de ahora y tampoco la única entidad con tantos asesinatos, pero sí donde la Federación encontró obstáculos para algunas de sus acciones espectaculares.

   También es innegable que por razones de partido hay una cierta descoordinación entre las autoridades federales y las estatales. Mas nada se gana con la diaria virulencia mañanera del Presidente.

   Está claro que Presidencia y la FGR trinan contra el gobierno guanajuatense. Pero, forzar el descabezamiento de la procuración y administración de justicia estatal, lleva a un constitucional callejón sin salida. ¿Quó vadis, Palacio?

 

 

T-MEC: traerá beneficios, pero…
Auditorías a modo, otro deja vú
Justicia: nadie quiere entender

   Se ha repetido hasta la saciedad, el T-MEC no es la panacea para los penares económicos de México, pero desde hace 28 años, con el TLCAN, aprendimos que siempre es mejor tener acuerdo comercial con Estados Unidos, que no tenerlo.

   En el acuerdo apuesta el Gobierno de la República para paliar los daños por las crisis económica y sanitaria, cuyas dimensiones y profundidad todavía no alcanzamos a medir.

   Sin embargo, más vale prepararse para los nuevos retos que implica el nuevo acuerdo, el cumplimiento de nuevas reglas, laborales y ambientales, y al implacable escrutinio por agregados que representarán a los grupos de interés norteamericanos.