Café Político

 

 

Dinero para la reforma laboral?
Morena: una difícil transición
La ignorada frontera norte 

   La reforma laboral por aprobar en el Senado y que tanto se celebra en el gobierno, es la ley reglamentaria de la reforma constitucional de 2017, significa el más trascendente cambio desde 1917, pero también va a costar. Y mucho.

   Las recomendaciones de ayer al gabinete de manejar las prioridades sexenales podrían significar una amenaza para que la reforma, dentro de tres años, empiece a cambiar la realidad de las relaciones obrero-patronales.

   Porque, como lo dijo la titular de la STPS Luisa María Alcalde, durante un tiempo funcionarán tribunales laborales y las viejas juntas de conciliación. Sólo recuerden que, si incumplen, los reproches de Washington no sólo serán retóricos.

 

 

Anarquía: ¿quién debe aplicar la ley?
Política migratoria, es un laberinto
La política no es gritos y sombrerazos

   Al inicio del éxodo de vacacionistas, grupos de la UAM tomaron casetas de peaje en el Valle de México y, ante la mirada complaciente de las autoridades, le cobraron lo que quisieron a cada conductor de vehículo. Y, como siempre, nadie se escandalizó.

   Cierto, la toma de casetas de peaje se ha hecho por varios años, lo cual no la hace menos ilegal y reprobable, por lo que, el gobierno lopezobradorista bien podría cumplir con la promesa de que nadie por encima de la ley.

   Resignémonos a que sí hay quienes están por encima de la ley, al menos mientras el gobierno de la Cuarta Transformación considere “represión” cualquier uso legítimo de la fuerza del Estado, por moderado que sea.

 

 

Guardia Nacional, debate equivocado
CNTE: ¿entrará a Palacio Nacional?
Muñoz Ledo, su primera senaduría

   Se presentó en Palacio Nacional al general Luis Rodríguez Bucio como quien encabezará la Guardia Nacional, general cuyo retiro será un hecho el próximo agosto, lo cual apaga la discusión de tantos que se desvelan por lo del mando civil.

   Debate falso, inútil, Deben discutirse las reglas y protocolos entregados ayer al Senado por el titular de Seguridad Ciudadana Alfonso Durazo. De ellas depende el éxito de la Guardia Nacional en el combate a las bandas criminales.

   Nadie quiere que se violen los derechos humanos, pero si las reglas significan enviar a los guardias nacionales con las manos atadas para enfrentar a las bandas criminales, habrá fracasado este cuarto intento por pacificar a la República.