Café Político

 

 

Nubarrones en el paraíso de la 4T
Intentan crear el nuevo sector obrero
Exfuncionarios: llanto y rechinar de dientes

   La semana pasada fue el escándalo por una propiedad de la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, presuntamente omitida en su declaración patrimonial. Ayer tocó al titular de la SCT Javier Jiménez Espriú.

   Jiménez Espriú tuvo que aclarar la situación de una propiedad, la cual explicó adquirió su esposa hace 27 años y ya se cedió a su hijo. Curiosas coincidencias de dos “revelaciones” de situaciones patrimoniales en una semana.

   Como en política las coincidencias suelen ser síntoma, no pocos se preguntan si las “revelaciones” no resultan de intencionadas filtraciones, lo cual mostraría fisuras y, sobre todo, inaceptables intrigas interministeriales cuando apenas empieza el sexenio.

 

 

CNDH: respuesta que es reproche
Ahora van por el Fondo Minero
Harán de Ayotzinapa historia sin fin

   Se destacó en medios que la CNDH consideró positivo que el gobierno busque privilegiar el diálogo sobre el uso de la fuerza para resolver el bloqueo de vías ferroviarias, pero se quedó en las teclas la otra parte de la respuesta a la queja que el gobierno de la República presentó a la Comisión por la acción ilegal de la CNTE.

   Dijo la CNDH: “la disposición a dialogar no justifica que, si se determina la existencia de algún acto ilegal, sea permisible que las autoridades renuncien o se inhiban de cumplir con su obligación constitucional de garantizar la integridad, seguridad e intereses de las personas”.

   Y les explicó: “respetar los derechos humanos no implica que no puedan ejercer sus atribuciones legales”. Más adelante advierte que “la omisión de las autoridades en el cumplimiento de sus obligaciones puede constituir conducta que viole derechos fundamentales”. Derecha la flecha.

 

 

Estancias infantiles: ¡Lástima, Margarita!
Exigen reglas para la Guardia Nacional
Sabían las ONG del huracán que venía

   “¿Dónde voy a dejar a mi niño? “, decía llorosa una madre a la directora del kínder que cerraría por vacaciones. Un minúsculo drama que se multiplica por cientos, por miles de madres que trabajan, minúsculo drama que, para los estudiosos de la política es apenas anecdótico.

   Esa situación se alivió en buena parte con el programa de estancias infantiles que, mediante subsidios, multiplicó los centros en los cuales cientos de miles de madres dejan a sus hijos para irse a trabajar.

   Una decisión política repetirá aquella escena de la madre llorosa al inicio de este espacio. Sí, porque al final del día, implacables como el más perverso capitalista neoliberal, la izquierda con sarcasmo clásico, sólo les responde: “Lástima, Margarita”.