Café Político

 

 

TLCAN: el clásico “art of the deal”
Morena en busca de una estructura
¿Y si en Banxico se cumple la ley orgánica?

  En vísperas del inicio de la quinta ronda del TLCAN con México y Canadá, el Secretario de Comercio de Estados Unidos Wilbur Ross mantiene el discurso agresivo, en el más puro estilo del libro de Trump: “the art of the deal”.

  Lo dicho ayer por el funcionario norteamericano sobre los efectos de la ruptura del acuerdo comercial – “México sufriría una devastación”-, es el clásico estilo de amedrentar que caracteriza al inquilino de la Casa Blanca.

  Por más que intentó matizar al considerar que seguramente habrá un acuerdo con México y Canadá, no dejó de sonar tan amenazante como el “I´ll be back” del Terminator de Arnold Schwarzenegger.

 

 

TLCAN: Tiempo de definiciones
Al PAN le entraron las prisas
ONG:  ya están en el juego electoral

  El próximo viernes se inicia aquí la quinta ronda de las negociaciones del TLCAN. Por fin se abordarán las propuestas agresivas planteadas por Robert Lighthizer, el negociador por Estados Unidos.

  Al final se sabrá quienes tienen razón. Si aciertan las calificadoras que calculan que sólo hay un 30 por ciento que fracasen las pláticas, o quienes las posibilidades de fracaso son de más de 50 por ciento.

  Y empezará el gobierno de México a hacer sus cálculos, a desempolvar escenarios no previstos y a poner en marcha políticas públicas y comerciales que se adapten a un eventual escenario adversidad.

 

 

Todos esperan al candidato del PRI
Las iniciativas que son ocurrencias
Legisladores: evaden responsabilidades

 En las próximas semanas, afirman los que dicen saber, se conocerá el nombre del precandidato del PRI a la Presidencia de la República, quien, con competencia interna o no, buscará retener el poder para su partido.

 Parece que los partidos del Frente Ciudadano por México –PAN, PRD y Movimiento Ciudadano-, esperan conocer el nombre para dar a conocer su acuerdo. Y, por ahora, todo se les va en retórica.

 Y no son sólo los partidos, muchas otras fuerzas, sociales, políticas y económicas de la República esperan el “destape” para decidir qué hacer. Como si la Nación fuera la misma de hace un cuarto de siglo.