Café Político

 

 

Huachicoleo: dos pájaros de un tiro
Ignora reforma, propuesta laboral
¿Cómo explican despidos del SAT?

   Se anunció el programa para combatir el robo de combustible, el huachicoleo, que parece una actualización de aquel plan que tenía Alejandro Gertz Manero poco antes de que Vicente Fox lo “jubilara” de su cargo en el gabinete.

   Ofensiva dura contra el delito que agobia a Pemex, mientras se previene eventuales rebeldías de petroleros sindicalizados, algunos, dicen, cómplices del saqueo, pero aún no sabemos cómo evitarán la violencia criminal de los huachicoleros.

   Al mismo tiempo se advierte a los adversarios que, para enfrentarlos, no sólo se empleará la retórica, se utilizarán todos los recursos a disposición del Estado para hurgar en algunos pasados.

 

 

El tenis y el estilo de gobernar
Morena: pendientes legislativos
Las sorpresas de Arturo Zaldívar

   Ya empezó en el Congreso de Puebla el proceso mediante el cual se elegirá al gobernador interino que habrá de convocar a nueva elección del Ejecutivo Estatal, vacante por la muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso.

   Mientras el gobierno federal lidia con la crisis de opinión por el desplome del helicóptero, uno recuerda aquel Presidente de la República que alegaba que ningún argumento de adversarios quedara sin respuestas.

   Se le explicó que gobernar no es un juego de tenis, deporte en el cual se devuelve toda pelota que cae en nuestro terreno, sino un juego de beisbol, en el cual muchas veces por estrategia no se les tira a buenos lanzamientos, se dejan pasar, como lo saben los buenos aficionados.

 

 

¿Olvidaron como tejer el Presupuesto?
Las obras en el Istmo, sueño ancestral
Aquellos avatares en la Setravi del DF 

   A la hora de pergeñar estas líneas seguía firme la convocatoria a una nueva reunión del pleno de los diputados luego de que al medio día no concluyeron las negociaciones del Presupuesto de Egresos, difíciles por las presiones de última hora, en medio de la clara impaciencia de muchos legisladores.

   La habilidad desplegada para tejer consenso en legislaturas reciente ha provocado una desmemoria colectiva, y hasta los legisladores avezados parece que ya olvidaron las dificultades para tejer la cobija presupuestal, siempre tan pequeña.

   Las aprobaciones unánimes del presupuesto del gasto federal hicieron olvidar lo desesperadamente lenta que puede ser la tarea de tejer la cobija presupuestal, que a veces, para poder negociar, se recurrió al mágico reloj legislativo que detenía el tiempo.