Café Político

 

 

Uso de la fuerza, ¿ahora quién nos defenderá?
No hay competencia ferroviaria, ¿en serio?
Senado: ¿deben ser ofensivamente groseros? 

   Durante dos días la CNTE ha impedido sesionar a la Cámara de Diputados con un bloqueo de la sede de San Lázaro y, además han provocado caos vial en los alrededores y afectado a miles de ciudadanos ajenos a su conflicto con el gobierno.

   También el pasado fin de semana, un grupo de presuntos normalistas tomó algunas casetas en la carretera México-Cuernavaca, y durante varias horas ellos cobraron 50 pesos de peaje. En ambos casos, el gobierno se niega a usar la legítima fuerza del Estado.

   Diariamente, los ciudadanos sufren agresiones y ven su vida alterada impunemente por los “activistas”, y oyen a su gobierno decir que “usan su libertad de expresión y manifestación” y negarse pudorosamente a usar la fuerza. Y lamentan que el Chapulín Colorado sea personaje de ficción.

 

 

Un gabinete paralelo, centros integradores
Cala la sección 22 de la CNTE al gobierno
Agricultura a Sonora, va en serio, dicen 

   Eliminada la figura de los “superdelegados” es sustituida por la de 32 coordinadores estatales, quienes contaran con su mini gabinete, un total de siete personas en cada entidad se anunció en Palacio Nacional.

   En esta suerte de gabinete paralelo, la estructura baja a 266 coordinaciones regionales y de ahí a ocho mil centros integradores de servicios, que acercan los servicios a la gente, dijeron.

   Todos los nombramientos los hará el Presidente López Obrador y, así, controlará una estructura cuya presencia de alguna manera difumina a los gobernadores y ahora hasta a los presidentes municipales. La pregunta sin respuesta es: ¿cuál es el objetivo?

 

 

Sindicalismo, riesgo para el T-MEC
¿Vía libre para ocupar casetas de peaje?
Aquel marzo y su ponzoñoso clima

   Se multiplican las advertencias para apurar a que México haga las reformas laborales pactadas en el T-MEC – el TLCAN modernizado-, pues temen que, si no se aplican como se convino, el acuerdo no sea ratificado por el Congreso estadunidense.

   Es posible, pero también es posible que esas advertencias tengan como sustento una premisa incorrecta, aquella que supone que en el Congreso estadunidense hay el mejor ánimo hacia el T-MEC.

   Ilusorio pensar que, en plena dinámica de la elección presidencial, los demócratas, al control de la Cámara de Representantes, le darán al Presidente Trump un gran triunfo como sería la aprobación del T-MEC, un argumento para su reelección.