Café Político

 

 

CDMX, la disputa del control clientelar
Activismo, pudre al sistema anticorrupción
Eliminar el fuero es un salto al vacío 

  Cuando perdió la elección de 1997, por tolerar pleitos entre sus dirigentes en Ciudad de México, el PRI había construido una estructura corporativa y clientelar que significaba –y significa-, la llave del poder capitalino

  Al ganar Cuauhtémoc Cárdenas no desmanteló la estructura, sólo reemplazó algunos dirigentes y a los demás les hizo saber que tenían un nuevo jefe. Hasta que López Obrador se fue del PRD para fundar Morena, las izquierdas capitalinas controlaban la llave del poder capitalino.

  Hace tres años, las izquierdas lopezobradoristas empezaron a pelearle a las izquierdas perredistas el control de las estructuras corporativas y clientelares de la capital de la República. Eso es lo que pelean en realidad Claudia Sheinbaum y Alejandra Barrales, pelean por la llave del poder político de CDMX. Nada más, pero nada menos.

 

 

Encuestadores, de parias a profetas
Debate, irá la versión 2018 de AMLO
En marcha otra zona económica especial 

  Apenas hace poco más de 20 semanas que los encuestadores y sus encuestas eran objeto de escarnio y desprecio por casi toda la opinión publicada, la impresa y la electrónica, la cual subrayaba los yerros e ignoraba aciertos.

  Ah, pero llegó la campaña por la Presidencia y nadie pudo resistir la democrática incertidumbre. Y, de pronto, se convierten en consulta obligada, en omnipresentes consultores en todos los medios.

   Quizá fue nuestra incapacidad para soportar la cruel incertidumbre, quizá la moderna cultura de la velocidad, como sea, hoy se acude a los encuestadores como los antiguos griegos acudían al Oráculo de Delfos, para que desde hoy nos digan quién ganará las elecciones.

 

 

Los nuevos debates presidenciales
¿La verdad? No sabemos quién espía
Piden seguridad dos presidenciales 

  El próximo domingo, al celebrarse el primero de los tres debates entre los aspirantes a la Presidencia organizados por el INE, se pondrá a prueba un formato que, presuntamente, los hará menos acartonados.

   Para moderarlos han sido escogidos tres periodistas, Denisse Maerker, Azucena Uresti y Sergio Sarmiento, los cuales, según las reglas, podrán interrumpir alguna perorata con la cual un aspirante intente eludir una pregunta.

  Estarán a prueba los cuatro candidatos y la candidata, por supuesto, pero también los moderadores lo estarán, porque de su desempeño depende que luego, en los posdebates no se vuelvan blanco de críticas porque alguien, delirante, pone en duda su imparcialidad.