Café Político

 

 

CDMX: sorprendente maniobra del PRI
Abruman el Trife con demandas frívolas
Pese a agoreros, persiste incertidumbre 

  Hoy calificó Roy Campos como táctica electoral lo dicho por el candidato del PRI a la gubernatura de Ciudad de México Mikel Arriola, sobre su rechazo a legalizar la marihuana y adopciones por parejas del mismo sexo.

  Claro que sí, quiere atraer el llamado voto “conservador,” el cual por corrección política ha sido desdeñado por la opinión ilustrada y la opinión publicada, pero quizá sume más votos de los que creen.

  Y pondrá en crisis existencial a ese voto conservador usualmente aliada al PAN, quien ve que mientras su partido desprecia sus valores, los retoma el PRI. Un electorado que jamás pensó en votar por el tricolor.

 

 

Derroche: ¿Nadie le reclama al PAN?
Nadie reclamó la ley electoral en 2014
Intercampañas, cada quien su show 

  Se divulgó ayer la información de que los dineros del boom petrolero de la primera década de este siglo no fueron aprovechados para inversión o uso productivo, sino que se derrocharon en gasto corriente federal.

  No es asunto menor, pues la producción petrolera suficiente y los altos precios del crudo produjeron más de un billón de pesos durante los sucesivos gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón. Curioso, nadie quiere culparlos.

  Quizá, sea el momento, en estos tiempos electorales, cuando se sueltan los demonios, alguien se las refresque a los panistas, me refiero a refrescarles la memoria, por supuesto.

 

 

Intercampañas: de siembras y simulación
¿Quién cree que la elección se roba?
Cobarde calumnia a soldados y marinos
 

  Todos los candidatos dedican la “intercampaña” para trazar tácticas y estrategia para la campaña, lo cual exige franca autocrítica, mal les irá a quienes no quieran ver la imagen que refleja el espejo.

 Tiempos de escoger candidatos, proceso que siempre deja insatisfechos, y tiempos de sembrar los vientos que genera la selección de candidatos, vientos que el día de la elección, cuando no antes, generarán tempestades.

 Y tiempos de simulación. Todos jurarán y perjurarán que cumplirán con la ley, pero todos, sin excepción buscarán como violar las normas de nuestra barroca ley electoral.