Café Político

 

 

Serenos, consejeros y magistrados, serenos
Desmemoria, cuando Ciudad Juárez era Chilapa
Coalición, nadie explica ese salto al vacío 

  La reforma electoral de 2014 creó extraordinarias responsabilidades para el Instituto Nacional Electoral y su laberíntica legislación llevó al Instituto y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a terrenos inexplorados.

  A los partidos sólo les ha interesado ver cómo le dan vuelta a la ley, aunque el complicado marco jurídico haya producido ya varios enfrentamientos y genere tensiones entre los dos organismos electorales, clave de la salud democrática.

  Las frecuentes diferencias de criterio hacen que a veces gane la condición humana de los integrantes y ventilen públicamente sus diferencias, en detrimento de su credibilidad. Serenos, consejeros y magistrados, no se trata de ustedes, se trata de la democrática certeza. Es responsabilidad de ustedes, de nadie más.

 

 

El tribunal cambió la boleta electoral
El clientelismo electoral en CDMX
¿TLC en mayo? ¿Quién lo ratificará? 

  Indignación del círculo rojo, amén de los candidatos presidenciales, por el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre la violación a la garantía de audiencia a Jaime Rodríguez, el bronco, pues lo apunta en la boleta de la elección presidencial.

  El INE dice que acatará el fallo, aunque aclara que no lo comparte. No estar de acuerdo es la manera de quedar bien con el círculo rojo, donde los intereses electorales atizan la indignación contra las autoridades electorales y con el tribunal.

  La realidad es que acá en el Altiplano nunca encajó la personalidad desenfadada del gobernador con licencia de Nuevo León, quien, perdido el apoyo de los poderes fácticos de la entidad, podrá darle un toque folclórico a lo que resta de la campaña.

 

 

¿Cuántos olvidados “Pueblo Viejo” hay?
¿Quién elije? ¿El votante o las encuestas?
¿Acepta Morena que se pudra la niñez? 

  Hasta que el obispo de Chilpancingo reveló su acuerdo con los grupos criminales de Guerrero, nadie sabía que existía Pueblo Viejo, la comunidad por la que intercedió el prelado. Y tampoco a nadie le importaba.

  Pueblo Viejo está en la ruta de trasiego de droga. Hay muchas comunidades minúsculas así a lo largo de las rutas de los narcos, en Chihuahua, Sinaloa, Veracruz y otras regiones. En ellas el poder de facto son los sicarios de las bandas criminales.

  Los presidenciables saben que a los criminales hay que sacarlos de ahí; pero la violencia es políticamente incorrecta. Así pues, a los olvidados “Pueblo Viejo”, todos, sin excepción, les recomiendan acordarse de aquello de “aquí nos tocó vivir”.