Café Político

 

 

SNTE: ¡no nos hagamos bolas!
El “autoexilio” de Gómez Urrutia
Afinan criterio para anulación 

  Antes que nada, hay que precisar que la suspensión en el amparo federal que cuestiona la toma de nota de la elección de la actual dirigencia del SNTE es provisional, no se ha concedido la definitiva, ni se ha resuelto el fondo del asunto, así que no adelantemos vísperas.

  No son especulaciones de buena fe las que ya ven a la profesora Gordillo de vuelta. Las promueven los intereses electoreros y las grillas armadas por su alfil Rafael Ochoa.

  Quizá, cuando en octubre convocó el dirigente del SNTE Juan Díaz a un Congreso a celebrarse esta semana para renovar dirigencia, olvidó el axioma de los maestros de ajedrez: “los desatinos están ahí en el tablero, listos para ser cometidos”.

 

 

Congreso: más eficaces las ONG
Civilidad, piden a los candidatos
La inquebrantable lealtad militar

 

  Mientras los senadores y diputados, por lo que sea, no pueden acordar llenar las vacantes para alcanzar la integración plena del Sistema Nacional Anticorrupción, las ONG demostraron eficacia al cubrir las vacantes del Comité Ciudadano, eje rector del sistema

  Se eligió a Mariclaire Acosta para encabezas el comité ciudadano y a Irene Levy para ocupar la vacante dejada por Jacqueline Peschard, a pesar de que los procedimientos de elección son necesariamente farragosos.

  Aunque en las ONG ya nos son ajenas a los alineamientos político electorales, hicieron a un lado sus diferencias, algo para lo cual los senadores y diputados padecen una patética incapacidad.

 

 

Alto costo de campaña antisistema
Nada nuevo las traiciones sindicales
A Gamboa le dificultan la tarea 

  El discurso que Roy Campos ha definido como antisistema empieza a tener efectos colaterales no deseados, como resultado de que desde hace años muchos connotados personajes se han dedicado a socavar la confianza en las instituciones.

  El costo amenaza ya a los procesos electorales de la República. Ha revelado el INE que tienen dificultades en conseguir que aquellos a quienes por sorteo se escoge para ser funcionarios en las casi 150 mil casillas a montar para la elección presidencial, acepten.

  Esos ciudadanos y ciudadanas son clave para asegurarse que los votos depositados el uno de julio, sin importar las tonterías que digan los candidatos, cuenten y sean bien contados. Ah, pero los antisistema gozan denostando todo.