Café Político

 

 

Fiscal general, primera llamada, primera
Todos acusan, pero nadie aporta pruebas
Los apoyos al campo, ¿Conasupo 2021?

   Apenas estrenó su elección como el primer Fiscal General de la República y el doctor Alejandro Gertz Manero debe hacer la investigación de la tragedia de Tlahuelilpan que hasta ayer costó la vida a 92 personas.

   Su investigación será sometida al más riguroso – y hasta exagerado- escrutinio por todos, particularmente por los malquerientes del gobierno lopezobradorista, quienes ya afilan los cuchillos para juzgar su actuación.

   A diferencia de los miembros del gabinete, Gertz Manero encabeza un organismo autónomo del Estado Mexicano. No tendrá, como los demás, la cobertura de las arropadoras conferencias mañaneras. Probará su temple y capacidad.

 

 

Táctica exitosa atrapó al gobierno
¡Qué difícil manejar a la mayoría!
¿Hay voluntad contra inseguridad?

   Es innegable que en los primeros días del desabasto de gasolinas la crisis pareció poner a la defensiva al gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero, con la narrativa de luchar contra la corrupción, el gobierno logró retomar la iniciativa.

   La magnitud de la trágica explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, ha avivado polémicas en la opinión pública, pues hubo quienes quisieron culpar a los militares que ahí estaban, pero el Primer Mandatario avaló su comportamiento.

   Y al aceptar, de alguna manera, que las fuerzas armadas no pueden hacer uso legítimo de la fuerza, ni siquiera para impedir que la población corra riesgos, muestra que hasta una exitosa narrativa puede arrinconar a un gobierno.

 

 

Obras son amores, no buenas razones
Gasolina: muy onerosa su importación
Criterios para la Fiscalía General

   Si los senadores no atienden la recomendación presidencial de incorporar el transitorio que hace legal la actuación de marinos y soldados en tareas de seguridad pública, los mandos civiles habrán traicionado a los militares, otra vez.

   A los políticos de todos los partidos se les llena la boca con elogios a los soldados y marinos de México; pero en los hechos, una y otra vez les niegan la cobertura legal para las tareas a que los envían.

   Le apuestan a la institucionalidad y lealtad de los militares mexicanos y no vacilan en dejarlos expuestos a acusaciones de ONG, plagadas de enemigos de los militares, lo cual, insiste quien esto escribe, constituye una traición a la lealtad militar.