Café Político

 

 

Corral dio la coartada al Frente
AMLO, garantiza libertad a medios
A muchos se les indigesta la democracia 

  Eso del pacto entre Andrés Manuel López Obrador y el Presidente Enrique Peña Nieto es sólo una falacia urdida por el rijoso gobernador de Chihuahua Javier Corral, para justificar que su necedad lleve a una crisis constitucional.

  Sin embargo, el mítico pacto empieza a ser utilizado en las narrativas de los anayistas del Frente y sus aliados, narrativas con las cuales empiezan a curarse en salud, por si lo del estancamiento se reflejara en la elección.

  El invento corralista les da la coartada perfecta para justificarse, en caso de no ganar la Presidencia. Dirían que no los derrotó el voto, sino la perversa alianza de sus adversarios.

 

 

Néstora, ¿bien vale una misa?
Siniestra frialdad por niño Tadeo
Chihuahua, sin división de poderes 

  El affaire de la comandante Néstora Salgado ha obligado a ajustar tácticas para las cinco semanas que faltan para la elección presidencial y a un reposicionamiento de todos los actores políticos.

  La agresividad de la campaña priísta por la candidatura de la guerrerense ha tenido cumplida respuesta en la ¨promesa¨ de López Obrador, la promesa a los padres de los normalistas asesinados en Iguala de formar una ¨comisión de la verdad¨.

  Sabe el tabasqueño que si, como ofreció, convoca a la CIDH, entregaría la investigación a quienes no sólo no serán imparciales y, a la vez, sino que son enemigos jurados del gobierno peñista. Un reposicionamiento hacia la intransigencia.

 

 

El gabinete al final de un sexenio
Ciberataques, seguridad nacional
La racionalidad, límite a las promesas
 

  Contaba un ex presidente, de los nostálgicos tiempos del presidencialismo del siglo pasado, que al final del sexenio los miembros del gabinete ya no atendían con la misma diligencia los asuntos de sus respectivos despachos.

  Empiezan a otear el horizonte para buscar nuevo destino, explicaba, cosa muy humana, pero que afecta a veces la marcha del gobierno. Entonces no debería sorprender algún desacuerdo entre Ildefonso Guajardo y Luis Videgaray.

  Sin embargo, sus tareas no son las rutinarias del gabinete, involucran el futuro económico y comercial de México. Ojalá y baste la advertencia desde Los Pinos, para que prevalezca el interés de la Nación.