Café Político

 

 

Gira: riesgo y cálculo político
El otro elefante en la sala
Reforma laboral: saltapatrás 

   Apenas van dos días de la gira del Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador, con la que afirma da las gracias a quienes votaron por él en la pasada elección presidencial, y empezó la polémica.

   Con discursos diarios y en actos muy similares a mítines de campaña, el riesgo será siempre que los discursos ya no sean los de quien en 73 días será Presidente de la República, sino de candidato en campaña.

   Quizá el Presidente Electo decidió que el riesgo es válido, pues, aunque sea con temas polémicos, fija la agenda informativa y al mismo tiempo evita que antes del uno de diciembre se empiece a apagar la llama de la esperanza que lo llevó a la Presidencia.

 

 

Pronto, realidad contra percepción
Imparable la aplanadora morenista
UNAM: no ha terminado el conflicto
 

   Dentro de 74 días, al tomar posesión el próximo Presidente de México, llegará al gobierno una percepción de la realidad generada desde las posiciones ideológicas, políticas y sociales de una coalición política dispuesta a lo que llaman “un verdadero cambio”.

   No pocos están convencidos que por fin llega la izquierda al poder, con sus objetivos de justicia social y están seguros de que es el momento de poner en práctica lo predicado durante tantas décadas de “oposición al liberalismo capitalista”.

   Poco vivirán aquellos que no empiecen a verse obligados a cotejar sus percepciones largamente albergadas con la realidad de gobernar, y obligados a una dinámica de acción que pondrá a prueba sus más íntimas convicciones.

 

 

Hacienda, ¿le dirá no al Presidente?
Más dinero hará falta en el INE
Cuando la chiquillada sí cuenta 

   Eran los años de las vacas gordas del sexenio de López Portillo. En una reunión de gabinete en Palacio Nacional se revisaban las opciones para los programas sociales y se incluía otorgar créditos “blandos” a los grupos más necesitados.

   Cuando llegó el turno de opinar el titular de Hacienda, David Ibarra, éste dijo: “… Señor Presidente, quiere recordarle el costo actual del dinero”, y procedió a explicar la inviabilidad financiera del proyecto. Se desechó.

   Al retirarse, Ibarra quiso disculpare con López Portillo, quien secamente le dijo: “… se salió usted con la suya, ¿no?" La pregunta es si el equipo de Hacienda del próximo gobierno en un determinado momento será capaz de decirle que no. De ello depende mucho, más de lo que se cree.