Café Político

 

 

Aeropuerto: grave daño a fondos de retiro
Ni derecho de pataleo a bancadas opositoras
SCJN: la políticamente correcta segunda sala 

   A pesar de las aclaraciones y las consultas, desde el equipo del Presidente Electo hay indicios de que la suerte del Nuevo Aeropuerto de Ciudad de México está echada, pues sin partida para el proyecto, en términos prácticos la obra está muerta.

   Sin juzgar, en su lógica no pueden invertir tanto, cuando les hace falta tanto dinero para poder cumplir con las promesas de campaña, especialmente con los programas sociales, vitales para el proyecto morenista.

   Sin embargo, nadie habla de las millonarias pérdidas que causaría a los fondos para el retiro una eventual cancelación, si la IP no participa, pues una parte importante del proyecto del NAIM tiene inversiones de las Afores. ¿Lo calcularon en el equipo de transición o con frialdad lo descartan como inevitable daño colateral?

 

 

Transición: algunos no entienden
Contaminaron los foros de Durazo
Hay un límite real a los recortes 

   Desde la Casa de la Transición se han “filtrado” presuntas irregularidades denunciadas por algunos de los equipos del próximo gobierno, quienes se quejan que no les entregan toda la información.

   Es posible, no sería la primera ni la última vez que ocurra; pero también es posible que los equipos del próximo gobierno no tengan una idea muy clara de cómo aproximarse al proceso de entrega-recepción.

   Quizá algunos prospectos de nuevos funcionarios no estudiaron cuando menos las descripciones de tareas asignadas a cada dependencia. Quienes lo hacen, saben que documentos pedir. Los quejosos no lo han hecho y andan a tientas.

 

 

AMLO: ¿será un Presidente predecible?
La delación como política de Estado
Algunos aliados empiezan a ser lastre 

   Hace tiempo, un ex presidente le confió a quien esto escribe un principio que, dijo, debe ser rector de cualquier Ejecutivo. Un Presidente no puede ser predecible, porque si lo es, explicó, pierde la mitad de su efectividad para ejercer su mandato.

   A cincuenta y tres días de que tome posesión, el Presidente Electo, en varios episodios ha mostrado cierta, digamos susceptibilidad cuando la crítica toma ciertos temas.

   En el affaire de César Yáñez, su leal colaborador, hubo la esperada y durísima crítica de adversarios, pero también el fuego amigo, pues ya empezó la disputa por ser privilegiado "consigliere" del próximo ocupante de Palacio. De cómo lo resuelva sabremos si será un Presidente predecible.