Café Político

 

 

Federalismo: ¿ajuste o control?
El enredado relevo en el PAN
Ganó el México profundo, afirman 

  La primera alternancia vino a fortalecer el federalismo, lo cual fortaleció las soberanías estatales, y, el resultado ha sido lo que la ONG “México Evalúa” ha calificado como un federalismo descoyuntado, lo cual significa en cristiano que los gobernadores hacen lo que quieren.

  Ahora en la tercera alternancia, tal parece que el nuevo gobierno se dispone a ajustar el actual modelo de federalismo, a juzgar por los dichos de la “designada” Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero.

  Afirma que al asumir en Bucareli no sólo tratará con los Ejecutivos Estatales, también con los poderes legislativos y judiciales. Un giro a la relación que, un mal pensado interpreta como una manera indirecta de ejercer control sobre los gobernadores.

 

 

El peso de la palabra presidencial
¿Si entienden su rol los del “gabinete”?
¿Dónde venden semillas de cannabis? 

  Es natural que a cuatro días de las elecciones el virtual Presidente Electo mantenga los reflejos propios de la campaña y aún conceda las llamadas entrevistas ¨de banqueta¨, tan riesgosas.

   Curtido por dos décadas de campañas, no les teme y las disfruta, a la vez que aprovecha para enviar mensajes, marcar temas y definir agendas diarias, pero es tiempo de reflexionar sobre lo que ya no es.

  Ya no es candidato, por lo tanto, quizá sea tiempo de repasar algunos consejos de uno de sus héroes históricos, como el general Lázaro Cárdenas del Río, quien advirtió que el paso de la palabra presidencial es formidable e invitó a no olvidarlo.

 

AMLO: ¡usted ya pertenece a la Nación!
Morena, ¿cómo administrará la hegemonía?
Con los foros de seguridad se gana tiempo 

  Es comprensible que a tres días de las elecciones prevalezcan inercias de campaña. Personalmente creo que hay narrativas que deberá repensar Andrés Manuel López Obrador, como la de las aeronaves, que a la larga resultará muy costoso.

  Sin embargo, debe repensar eso de desplazarse como cualquier ciudadano y, claro, sufrir las dificultades de tráfico y riesgos de cualquier ciudadano, pues ya no lo es, tiene que tener seguridad.

  Como el próximo Presidente de México usted ya no es dueño ni siquiera de su integridad física. Basta con que mida las terribles consecuencias políticas, económicas y sociales si algo le ocurre al próximo Presidente de México.