Café Político

 

 

Morena, ¿se les olvidó el futbol?
Seguridad, ¡ese sí es un socavón!
PRI, ¿alcanzarán a remendar?

  El pasado sábado, durante el cierre de campaña del candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López estuvieron casi vacías las gradas superiores del Estadio ¨Pirata Fuentes¨, lo cual atribuyen a sabotaje del gobernador veracruzano Miguel Ángel Yunes.

  El mandatario jarocho es capaz de eso y más, pero, es posible que los encargados de la movilización de partidarios de Morena se creyeron que el carisma de su candidato podría superar con creces el atractivo del futbol.

  Un error estratégico, pues a los organizadores de la gran concentración y al mismo candidato alguien debió decirles el error que cometían al programar el mitin a la misma hora del partido México-Corea del Sur. O se los dijeron, pero no creyeron que importara.

 

 

¿Falta carácter a muchos juzgadores?
Congelar el TLCAN, ¿es el cambio?
En julio, la feria de recriminaciones 

  Recientes fallos judiciales han sembrado la confusión en la sociedad, al menos en quienes hemos llegado a creer que los magistrados y jueces sí estarían a la altura del desafío y cambio de mentalidad que exigió el nuevo sistema de justicia penal.

  La realidad ha demostrado que, para los magistrados, es imposible solidarizarse con las víctimas, porque se apegan a la letra no al espíritu de la ley, como lo hacían cuando los fallos los dejaban a cargo de sus asistentes.

  El caso de algunos jueces no es mejor, pues ahora que deben estar cara a cara con los criminales acusados, no encerrados como antes en sus despachos, no tienen el carácter para castigar con todo el rigor de la ley.

 

 

Fraude, mitos ante la realidad electoral
Violencia, ¿será por la incertidumbre?
Las crisis suelen ser oportunidades 

  Con excepcional ligereza, algunos creen que, si los partidos tienen representantes en todas las casillas de una elección, eso les ¨blindarᨠcontra eventuales fraudes electorales, lo cual no sólo es un simplismo, también es un despropósito.

  Nadie niega que hayan ocurrido fraudes electorales hace 20, 30 años o más, que originaron los mitos en que se sustentan las leyendas. Si se gana una elección, se gana porque así lo deciden los votos depositados en las urnas.

  Veamos la inminente elección presidencial. Un despropósito decir que solo con representantes partidistas se previene un fraude, pues se niega la integridad de más de un millón de ciudadanas y ciudadanos que serán funcionarios de casilla, vecinos de quienes votan en cada sección. Despropósito y tontería.