Café Político

 

Morena, su real politik en marcha
Una reforma que dejan incompleta
Gran polarización, se había tardado 

  Ya no hay duda de que los legisladores de Morena, convencidos del triunfo de su candidato en la elección presidencial, han empezado a actuar con la seguridad de quien quiere allanarse el camino de la gobernabilidad.

  Esa convicción ha sido la causa de algunas votaciones en los días postreros de esta legislatura en las cuales los legisladores de Morena han votado distinto a otros partidos de oposición y han votado junto con los legisladores priístas.

  Esa real politik de Morena tiene rechinando los dientes a los legisladores del Frente, especialmente a los legisladores panistas, cuya estrategia ha sido perjudicada por el realismo lopezobradorista.

 

 

PRI, cuidado con el fuego amigo
TLC, ¿convocarán al Senado?
Sistema electoral, piden imposibles 

  Alguien tendrá que poner orden en el PRI, antes que, para eludir responsabilidades, soslayen la tarea de tender los indispensables puentes entre la coordinación de la campaña y las estructuras locales del partido, vitales para acumular votos.

  El problema es que, en afán de justificarse ante los críticos, se empieza a hostilizar, oootra vez, a los políticos que perdieron la pelea por la candidatura. El problema es que a esos políticos es a quienes conocen los priístas de a pie.

  Es una torpeza que, para explicar algunos yerros, creen las condiciones para que las estructuras de tierra, los priístas de a pie, sientan que nadie los toma en cuenta. Es una receta letal.

 

 

Encuestas, ¿de verdad están cuchareadas?
Bajo la lupa la relación con Washington
¿Ya es Ebrard experto en seguridad? 

  Hace mucho, el general Lázaro Cárdenas previno contra los arrebatos oratorios cuando se habla ante una multitud. Decía que las reacciones entusiastas de los seguidores provocan una suerte de inercia que arrastra al orador.

  Algo así ocurrió ayer con el candidato presidencial de Morena Andrés Manuel López Obrador al anunciar en Tlaxcala que pedirá a las empresas encuestadoras hacer, gratuitamente, una encuesta para conocer la opinión popular sobre la venta del avión presidencial.

  El problema fue alegar que "se están rayando" con todo lo que cucharean sus encuestas. Tendrá que explicarse, pues resulta que todas las encuestas, sin excepción, lo muestran adelante en las preferencias. ¿Quién las cuchareó?