Café Político

 

 

La realidad hizo trizas la retórica
¿Harán en 2020 la reforma fiscal?
IMSS: no le jalen la cola al tigre

   El amago, porque sólo es un amago del mandatario estadunidense Donald Trump para declarar organizaciones terroristas a los cárteles criminales de México, forzará ajustes en la política de seguridad.

   Nos dice Ebrard que habrá unidad en torno al Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero preguntémonos si México puede arriesgarse a comprobar la veracidad de la amenaza de Washington. La respuesta es obvia.

   Durante once meses la diplomacia mexicana hará lo que los músicos de rancho: tocarla de oído, para confrontar el amago que, para fines prácticos, ha hecho trizas la retórica de seguridad del gobierno.

 

 

Iniciativa revive al Estado de bienestar
Infraestructura y el calendario político
Invitan a la oposición a darse un tiro

   La propuesta presidencial para incorporar a la Constitución sus programas emblemáticos, en salud, pensiones para adultos mayores y discapacitados, y de becas estudiantiles, sólo reanima el Estado Bienestar que empezó el siglo pasado en México.

   Nadie debe sorprenderse, pues, aunque la narrativa habla del sistema escandinavo, la realidad es que el Presidente López Obrador está convencido que la construcción de nuestro estado de bienestar se interrumpió en 1982.

   El “welfare state”, herencia de las crisis del siglo 19, empero, exige de recursos, como tienen los países del norte de Europa, pero también abandonar aquellos de tantos nihilistas de la 4T de que “para hacer tortilla de huevo hay que romper muchos cascarones”.

 

 

Narcoterrorismo, los miedos de la 4T
Valentín Campa, la Rotonda y Usigli
Remuneraciones, soslayan lo importante 

  Los Lebaron no son los únicos que exigen declarar terroristas a las bandas del crimen organizado que operan en México, pero si los únicos que enviaron la petición a la Casa Blanca.

  El temor de que Washington escuchara causó desasosiego en el Gobierno de la República. Obviamente, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el canciller Marcelo Ebrard y Alfonso Durazo rechazaron cualquier posibilidad de injerencia extranjera.

  Saben que la palabra terrorismo abre la puerta a acciones, “black ops”, legales según la ley estadunidense, para las cuales no importan los acuerdos de cooperación con México. Afortunadamente, para Washington, no existen condiciones, no todavía.