Café Político

 

 

Seguridad: nada nueva la receta de la 4T
Universidades: ¿ahora pedir es chantajear?
Una ley incompleta y otra viola garantías

   Compareció la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero ante el pleno de la Cámara de Diputados con motivo de la glosa del informe presidencial y, entre otros temas, habló de la estrategia de seguridad y del rol que este gobierno asigna a la Guardia Nacional.

   Empero, advirtió la debilidad de las policías municipales como factor para que la violencia criminal no ceda, diagnóstico que, por supuesto, lleva a la conclusión de que para restaurar la calma hace falta capacitar y reforzar a las policías locales.

   No es nada nuevo, pues el reforzamiento de las policías ha sido tema recurrente desde hace varios sexenios. Todos lo han intentado, pero se quedan a medias. Quizá este gobierno complete la tarea.

 

 

IMSS: importante su salud financiera
Morena: ¿hasta cuándo las travesuras?
Ser normalista es como patente de corso

   Ante los senadores, el director general del IMSS Zoe Robledo Aburto criticó acremente que se haya privilegiado la salud financiera del Instituto, sobre las necesidades de ampliar los servicios a los derechohabientes.

   En las notas publicadas sobre lo dicho por el director general del IMSS se subrayan los subejercicios como algo perverso, pero uno se queda con la duda, ¿considera que apartar dinero para engrosar las reservas es subejercicio? No lo explican.

   Como sea, el dilema entre la salud financiera y las exigencias del servicio no es nada nuevo para quienes conocemos al IMSS desde el siglo pasado, pero sí se sabe que la creación de reservas es fundamental, porque sin viabilidad financiera todo se iría por el caño.

 

 

Inútiles las órdenes sin seguimiento
Cuando Arturo Zaldívar dijo “¡no!”
Rezongos por Ebrard “el multitareas” 

  Una elemental regla de la administración, pública o privada, es que cuando se da una orden, o se pone en marcha un plan, se les debe dar seguimiento o establecer mecanismos que permitan conocer en cualquier momento seguir su cumplimiento.

  Esos mecanismos, sin embargo, son peyorativamente calificados por “burocracia” por el actual gobierno. Mal, porque esas reglas tan estorbosas, son las que permiten que haya un control en el ejercicio del gasto público.

  Para el gobierno de la 4T debería ser prioritario ese control, porque no sólo asegura respeto a la austeridad presupuestal, pues dichas reglas, si no se exagera, les garantiza que a mediano plazo no vayan a tener un sofocón por casos de corrupción o desviación de fondos.