Café Político

 

 

Congreso: “negociemos, cuando sean gobierno”
¿Quién responde por valores en Los Pinos?
Cambio de Guardia; don Porfirio y los mexicanos 

    Ya no sólo es la reforma constitucional sobre el fuero la que debe esperar a diciembre, también están las que establecería la revocación de mandato y las llamadas “consultas populares”. Todas se verán cuando haya tomado posesión el nuevo Gobierno de la República.

    Se dijo en este espacio que no habían negociado bien los coordinadores morenistas, pero las declaraciones de algunos legisladores de la oposición no necesariamente apuntan a la curva de aprendizaje de los legisladores de Morena.

    “Debieron esperar a que tomara posesión el nuevo gobierno”, alegaron algunos. O sea, cuando al negociar no sólo ofrezcan promesas, sino algo más concreto, pues ya serán gobierno.

 

 

Morena, una mayoría desperdiciada
Delegación de EU, poderoso mensaje
¡Vaya grillas en la casa de la Transición! 

   El atorón en el Senado y la Cámara de Diputados de reformas constitucionales esenciales vitales para los planes de gobierno de lo que será la administración lopezobradorista, es una señal de ineficacia que debiera preocupar a Morena y al todavía Presidente Electo.

   Con la mayoría en ambas Cámaras, dicen veteranos de pasadas legislaturas, sumada a negociaciones con las bancadas minoritarias, las coordinaciones debieran asegurar la aprobación de las reformas constitucionales.

   Cierto, las bancadas de Morena cuentan con legisladores experimentados. No lo dudo, pero hasta ayer lo único que han mostrado es una singular soberbia que, dicho por la oposición, fue el principal motor para el éxito de la minoría en reventar las reformas.

 

 

Carlos Urzúa quemó el primer sobre
Pompeo y la cruda realidad migratoria
Morena, ¿quién controla sus bancadas?

   Presionados por los efectos de los despropósitos de morenistas y aliados, el equipo económico del Presidente Electo reconoció en varias entrevistas que la economía que reciben del gobierno peñista está sana. “Hay fundamentos sólidos y finanzas públicas estables”, reconocieron.

   Uno recuerda la leyenda de los tres sobres que un Presidente entregaba a su sucesor, el primero de los cuales, al ser abierto por un nuevo mandatario aconsejaba: "culpa al gobierno anterior”.

   Al reconocer que, después de todo, la economía nacional no está en bancarrota, como decía el discurso de la campaña, el equipo económico del Presidente Electo, para fines prácticos, cerró la posibilidad de usar el argumento “vean como nos dejaron las cosas”.  Sea, antes de tomar posesión ya quemaron el primer sobre.