El interés de la Nación

  El pasado miércoles en la Mesa Política de los Miércoles en el noticiero de Joaquín López Dóriga manifestó Roy Campos la esperanza que, pese a las diferencias entre partidos y sociedad, pero a las narrativas estridentes, todos pongan por delante el interés de la Nación.

  Lamentablemente tal esperanza es muy difícil de traducirse a la realidad, pues estamos ya en la campaña presidencial de 2018 y eso significa que la lucha por el poder, sustentada en explotar las divisiones entre los mexicanos, en avivar y capitalizar el rencor empeorará en los once meses y días que faltan para la elección.

  Son muchos quienes hasta engolan la voz para exhortar al gobierno peñista a “enfrentar con dignidad” los embates del gobierno de Trump.

  Y nadie recuerda lo dicho por Felipe González, que al llegar al gobierno uno está sujeto a la ética de las responsabilidades. Y sería irresponsable una confrontación directa con un adversario que, pese a las fantasías de muchos, estará en la Casa Blanca cuando menos hasta 2020.

  Una pena que tantos por prejuicios ideológicos, políticos, por personales agravios y por descarnadas y siempre negadas ambiciones de poder y no repasen nuestra historia.

  Basta leer, por ejemplo, a José María Roa Bárcena y sus “Recuerdos de la invasión norteamericana” para darnos cuenta del peligro que han representado siempre las divisiones ideológicas y políticas de los mexicanos.

  Cuidado, no caigamos en lo que advierte Santiyana: “… quien olvida su historia corre el riesgo de repetirla”.